Shasu

Shasu es la palabra egipcia para designar a los nómadas que surgieron en Oriente Medio, del siglo XV a. C. al Tercer Periodo Intermedio. El nombre evolucionó de una transcripción de la palabra egipcia š3 su, que significa "los que se mueven a pie", y es el término para designar a los beduinos vagabundos.

Esta palabra tiene su origen en una lista de personas de Transjordania, del siglo XV a. C., describiendo uno de los territorios de los Shasu como "Yhw en la tierra de los Shasu". De esta evidencia, algunos eruditos, como Donald B. Redford y William G. Dever,[1]​ concluyen que las personas que posteriormente serían los "Israelitas" fueron registradas en la Estela de Merenptah (o Estela de Israel), quienes fundaron el reino de Israel eran, originalmente, una tribu Shasu.

Las listas de Soleb y Amará (en Nubia), datadas al final del siglo XV a. C. (Dinastía XVII y XVIII) sugieren que una concentración original de asentamientos Shasu estaba situada en el sur de Transjordania, en las llanuras de Moab y el norte de Edom, donde un grupo de seis nombres son identificados como la tierra de los Shasu y entre ellos se incluyen Se'ir (Edom), Labán (posiblemente Libona, al sur de Amán), Sam'ath (simetitas, un clan de los kenitas: 1 Crón. 2:55), Wrbr (probablemente el Uadi Hasa), Yhw, y Pysps. En otros textos de la Dinastía XIX y XX, el vínculo constante de los Shasu con lugares de Edom y el Arabá (Timna) sitúa las identificaciones de las anteriores listas fuera de toda duda.[2]

Sin embargo, la conexión propuesta entre israelitas y Shasu está menoscabada por el hecho de que en los bajorrelieves de época de Merenptah, los israelitas no son descritos ni representados como Shasu. Esto ha orientado a otros eruditos, como Franco J. Yurco y Michael G. Hasel, a identificar a los Shasu en los bajorrelieves de Merenptah, en Karnak, como individuos distintos de los Israelitas, ya que ellos llevan ropas y peinados diferentes, y son denominados de forma distinta por los escribas egipcios.[3]​ Además, la palabra Israelita determina a personas, o a un grupo socio-étnico, y la designación más frecuente para los "enemigos Shasu" es el determinativo de colina-país;[4]​ así son diferenciados de los cananeos, que albergan las ciudades fortificadas de Ascalón, Gézer, y Yenoam.[5]

Véase

Notas

  1. Dever (1997), p. 40
  2. Redford, Donald B. (1992)
  3. Yurco (1986), pp. 195, 207; Hasel (2003), pp. 27-36.
  4. Hasel (2003, pp. 32-33
  5. Stager (2001), p. 92

Referencias

  • Dever, William G. (1997). "Archaeology and the Emergence of Early Israel" . In John R. Bartlett (Ed.), Archaeology and Biblical Interpretation, pp. 20–50. Routledge. ISBN 0-415-14113-3
  • Hasel, Michael G. (1994). “Israel in the Merneptah Stela,” Bulletin of the American Schools of Oriental Research, No. 296, pp. 45-61.
  • Hasel, Michael G. (1998). Domination and Resistance: Egyptian Military Activity in the Southern Levant, 1300–1185 BC. Probleme der Ägyptologie 11. Leiden: Brill, pp. 217-239. ISBN 90-04-10984-6
  • Hasel, Michael G. (2003). "Merenptah's Inscription and Reliefs and the Origin of Israel" in Beth Alpert Nakhai ed. The Near East in the Southwest: Essays in Honor of William G. Dever, pp. 19–44. Annual of the American Schools of Oriental Research 58. Boston: American Schools of Oriental Research. ISBN 0-89757-065-0
  • MacDonald, Burton (1994). "Early Edom: The Relation between the Literary and Archaeological Evidence". In Michael D. Coogan, J. Cheryl Exum, Lawrence E. Stager (Eds.), Scripture and Other Artifacts: Essays on the Bible and Archaeology in Honor of Philip J. King, pp. 230–246. Louisville, KY: Westminster John Knox Press. ISBN 0-664-22364-8
  • Redford, Donald B. (1992). Egypt, Canaan and Israel In Ancient Times. Princeton: Princeton University Press. ISBN 0-691-00086-7.
  • Stager, Lawrence E. (2001). "Forging an Identity: The Emergence of Ancient Israel". In Michael Coogan (Ed.), The Oxford History of the Biblical World, pp. 90–129. New York: Oxford University Press. ISBN 0-19-508707-0
  • Yurco, Frank J. (1986). "Merenptah's Canaanite Campaign." Journal of the American Research Center in Egypt 23:189-215.
Batalla de Qadesh

La batalla de Qadesh tuvo lugar entre las fuerzas del Imperio Nuevo de Egipto, gobernado por Ramsés II, y el Imperio hitita, gobernado por Muwatalli II, en la ciudad de Qadesh, en el río Orontes, en las proximidades del lago de Homs, cerca de la frontera de Siria con el Líbano.​

La batalla está datada generalmente hacia el 1274 a. C. por la cronología egipcia.​ Es la primera batalla de la que se conservan registros históricos detallados de las formaciones y de las tácticas. Se cree que fue la mayor batalla de carros jamás librada, habiendo participado entre 5000 y 6000 carros.​​​

Como resultado de las múltiples inscripciones de Qadesh, es la batalla mejor documentada de la Antigüedad.​

Los hititas atacaron primero y estuvieron a punto de derrotar a los egipcios, aunque gracias al mando de Ramsés II los egipcios lograron contrarrestar el ataque y la batalla acabó en un empate.​ Tras esto, Ramsés II y Hattusili III firmaron el primer tratado de paz de la historia.​

Fue el último gran acontecimiento militar de la Edad del Bronce.​

Colapso de la Edad del Bronce Final

El colapso de la Edad del Bronce Final fue un período de transición de la Edad Oscura en Oriente Próximo, la Región del Egeo, África del Norte, el Cáucaso, los Balcanes y el Mediterráneo Oriental desde el final de la Edad del Bronce hasta la Edad del Hierro, una transición considerada violenta, repentina y culturalmente disruptiva

por los historiadores. La economía palatina del mar Egeo y de Anatolia que caracterizó la Edad del Bronce Final se desintegró, transformándose en las pequeñas culturas de pueblos aislados característicos de la Edad Oscura.

Entre el 1200 y 1150 a.C, el colapso cultural de la Civilización micénica, la dinastía de los Casitas, el Imperio hitita en Anatolia y el Levante mediterráneo,​ y la fragmentación del Imperio Nuevo egipcio junto a la pérdida de sus colonias del sur de Canaán provocaron la interrupción de las rutas comerciales y una grave reducción en la alfabetización.​​ Durante la primera fase de este período, casi todas las ciudades entre Pilos y Gaza fueron violentamente destruidas, o simplemente abandonadas: algunos ejemplos incluyen Hattusa, Micenas y Ugarit.​ Según Robert Drews: "En un período de entre cuarenta y cincuenta años, a fines del siglo XIII a.C y comienzos del XII a.C, casi todas las ciudades importantes del mediterráneo oriental fueron destruidas, muchas de ellas nunca serán ocupadas de nuevo".​ Solamente unos pocos estados poderosos, particularmente Asiria y el Imperio elamita, no se vieron afectados en gran medida por el colapso de la Edad de Bronce, no obstante a fines del siglo XII a.C el Imperio elamita colapsó tras su derrota por Nabucodonosor I y su historia se torna oscura durante los siguientes tres siglos; asimismo tras la muerte de Ashur-bel-kala en 1056 a. C., Asiria entró en una decadencia comparativa durante aproximadamente los 100 años posteriores, su imperio se redujo significativamente, y hacia el 1020 a. C. Asiria parece haber controlado exclusivamente las áreas cercanas

Gradualmente, al final de la Edad Oscura, la región eventualmente fue colonizada por diversos reinos luvio-arameos en Cilicia y el Levante. A partir de mediados del siglo X a.C, los arameos se establecieron en la región del Levante y los filisteos en el sur de Canaán. Entre el 911 y el 605 a. C., se produjo la eclosión del Imperio Neo-asirio, la llegada de los frigios, los cimerios y los lidios a Asia Menor, los urartu y los colquis al Cáucaso y de los pueblos iranios como persas, medos y partos en el antiguo Irán. y el surgimiento de la Grecia clásica tras la Época Arcaica

Historia del antiguo Israel

La historia del antiguo Israel es la historia de los israelitas, es decir, los habitantes del Reino de Israel y el Reino de Judá, dos Estados de la Edad de Hierro ubicados en el antiguo Oriente Próximo. Los restos arqueológicos más antiguos de la civilización israelita se fechan entre los siglos XII y X a. C. y el nombre «Israel» se menciona por primera vez en el 1209 a. C..​ En el siglo X a. C., Reino de Israel se convirtió en una potencia regional hasta su conquista por el Imperio asirio en el 722 a. C.. El Reino de Judá, situado al sur de Israel, surgió alrededor del siglo IX o VIII a. C. y, tras ser un reino independiente, se convirtió en un Estado clientelar primero del Imperio asirio y después del Imperio babilónico. Cuando los israelitas se levantaron contra la dominación babilonia, el Imperio babilonio conquistó y destruyó la ciudad de Jerusalén y llevó a los judíos al exilio en lo que se conoce como el Cautiverio de Babilonia.

Se concentra especialmente en el estudio de los hebreos o israelitas durante este período, y de forma secundaria en los otros pueblos con los que convivieron —como amonitas, amorreos, fenicios, filisteos, hititas, madianitas y moabitas—. Las fuentes sobre este período son principalmente los escritos bíblicos —la Biblia hebrea o Tanaj, conocida por los cristianos como Antiguo Testamento—, el Talmud, el libro etíope Kebra Nagast y los escritos de Nicolás de Damasco, Artapano de Alejandría, Filón de Alejandría y Flavio Josefo. Asimismo, otra fuente principal de información son los descubrimientos arqueológicos en Asiria, Babilonia, Egipto o Moab, así como los vestigios e inscripciones en el propio territorio de estudio de las regiones.

Origen de los hicsos

El origen de los hicsos plantea uno de los mayores dilemas de la historia egipcia. Su aparición comenzó como una migración paulatina y se transformó con el tiempo en una conquista militar del territorio egipcio. Ésta se logró por la debilidad por la que atravesaba Egipto, unido al uso de armas desconocidas o poco usadas por el ejército egipcio: arco compuesto, armaduras, dagas y espadas de bronce, y sobre todo el uso del caballo y del carro de guerra. El uso del bronce y la caballería daban a los hicsos la ventaja militar frente a un ejército de infantería armado con hachas y lanzas.

Los faraones de la décimo quinta y décimo sexta dinastía eran hicsos, de origen no egipcio. Respecto a su identidad étnica hay varias hipótesis, aunque la población se componía de inmigrantes llegados desde Siria, Canaán y Mitani. Tras la debilidad de los reyes de la dinastía XIII tomaron el poder en el Bajo Egipto manteniendo las costumbres y cultura egipcia, ya asimilada, y estableciendo su capital en Avaris, en el delta del Nilo.

Pi-Ramsés

Pi-Ramsés o Pi-Ramsés Aa-najtu, es decir, "La casa del dominio de Ramsés, grande en victorias" fue la nueva capital de Egipto construida por el faraón Ramsés II de la Dinastía XIX de Egipto (Ramsés el Grande, que reinó desde 1279 hasta 1213 a. C.) en lo que es ahora la moderna ciudad de Qantir, cerca del antiguo sitio de Avaris, en el Delta oriental del Nilo.​

La ciudad habría servido previamente como un palacio de verano bajo Seti I (c. 1290 - 1279 a. C.), y pudo haber sido fundada originalmente por Ramsés I (c. 1292 – 1290 a. C.), mientras estaba al servicio de Horemheb.

Tutmosis II

Aajeperenra Thutmose,​ Thutmose II​ o Tutmosis II,​ es el cuarto faraón de la Dinastía XVIII de Egipto. Reinó de c. 1492 a 1479 a. C.​ También es conocido como Thutmosis II, Tutmose II, Tutmés II, nombres helenizados modernos.​ Sus títulos de coronación y nacimiento fueron Aa-Jeper-en-Ra Dyehut-Mose.

Yahweh

Yahweh​ fue el dios nacional de los reinos Israel (Samaria) y Judá durante la Edad de Hierro.​ Se discuten sus orígenes y el desarrollo de su culto, dado que se carece de textos anteriores al siglo VIII a. C. Los mismos, en su mayoría parte de la Biblia, han sido modificados y reinterpretados; la arqueologia, la crítica textual y la epigrafia procuran dar una imagen de esta deidad según los métodos históricos.

Hay consenso entre los estudiosos de que el culto de Yahweh ya existía a comienzos de la Edad de Hierro, e incluso puede rastrearse en la Edad de Bronce.​​ En cuanto al ámbito geográfico, es un dios propio del sur de Canaán, la región conocida como Edom y el Sinaí.

Las menciones más tempranas de Yahweh se encuentran en textos egipcios que hacen referencia a un lugar de nombre similar asociado con los nómadas Shasu de la Transjordania sur.​ Es posible. también que su nombre haya sido un epíteto de El, dios supremo del panteón cananeo,​

En los textos bíblicos más antiguos, Yahweh aparece como un típico "dios guerrero" del Cercano Oriente, el cual lidera una hueste divina; los ejércitos de Yahweh, contra los enemigos del pueblo de Israel.​ En el siglo VIII a. C., según las inscripciones de Kuntillet Ajrud, Yahweh era venerado en Temán, al norte de Arabia, y en Samaria, sede del reino de Israel, donde parece haber sido venerado como dios tutelar, e incluso supremo, por lo menos desde el reinado de Jeroboam II. ​ Por la misma época, la corte real de Jerusalén, lo veneraba en su Templo y hacia el siglo VII a. C. ya lo consideraba el supremo dios del universo, habiendo absorbido los rasgos de divinidades anteriores.​​ Hacia el final del cautiverio en Babilonia (siglo VI a. C.), una gran parte de los adoradores de Yahweh negaban la existencia de otros dioses y lo proclamaba Creador del Universo y dios único.​ Este partido se impuso en la provincia de Judea, con el apoyo de los soberanos aqueménidas y gracias a gobernadores como Nehemías y escribas como Esdras, definiendo a Yahweh como Dios, concepto que pasó al judaísmo, al cristianismo y al Islam.

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