Jeroglíficos egipcios

Los jeroglíficos fueron un sistema de escritura inventado por los antiguos egipcios. Fue utilizado desde la época pre-dinástica hasta el siglo IV. Los antiguos egipcios usaron tres tipos básicos de escritura: jeroglífica, hierática y demótica; esta última corresponde al Periodo tardío de Egipto.

Es un sistema complejo, una escritura al mismo tiempo figurativa, simbólica y fonética, en un mismo texto, una misma frase, prácticamente casi diría en una misma palabra.

Se caracteriza por el uso de signos, cuyo significado se conoce gracias al descifrado de los textos contenidos en la Piedra de Rosetta, que fue encontrada en 1799, en la que está grabado un decreto en tres tipos de escritura: jeroglífica, demótica y griega uncial. Se consiguió descifrar este documento gracias a los estudios realizados por Thomas Young y, fundamentalmente, a Champollion quien logró descifrar el método de su lectura en 1822, 23 años después de ser descubierta la piedra.

Acta Eruditorum - I geroglifici, 1714 – BEIC 13384397
Ilustración Tabula Aegyptiaca hieroglyphicis exornata (Acta eruditorum, 1714)

Por extensión, también se ha dado el nombre de signo jeroglífico a algunos de los grafemas de la escritura cuneiforme y otras. La razón está en que esos pocos signos no usarían el principio fonético, sino el principio ideográfico de representación de la escritura.

Hieroglyphe karnak
Jeroglíficos inscritos en el obelisco de [Hatshepsut] erigido en el templo de Karnak.

Etimología

La palabra jeroglífico proviene de las raíces griegas ἱερός (hierós, "sagrado") y γλύφειν (glýfein, "grabar").

La expresión egipcia para jeroglífico se translitera mdw nṯr,
transcrita como medu necher, que significa palabras del dios:
R8S43Z3
Jeroglíficos unilíteros (de un sonido)[2]
Signo Trans. Pron. Descripción
A
ȝ a Oclusiva-glotal-sorda
"A" española, aleph semítica
Buitre egipcio
i
i Constrictiva-palatal-sonora
"I" española, yod semítica.
Junco
ii
o
y
y y Constrictiva-palatal-sonora
"Y" española de "yo",
yod doble
Pareja de juncos o Trazos
a
ˁ a Fricativa-farinjal-sonora
"A" corta, ayin semítica
Brazo
w
o
W
w u Constrictiva-bilabial-velar-sonora
"U" española
Codorniz joven o
su abreviatura hierática
b
b b Oclusiva-labial-sonora
"B" española
Parte inferior de la pierna
p
p p Oclusiva-labial-sorda
"P" española
Estera de juncos o Taburete
f
f f Fricativa-labiodental-sorda
"F" española
Víbora cornuda
m
m m Oclusiva-sonora-labial-nasal
"M" española
Búho
n
n n Oclusiva-sonora-dental-nasal
"N" española
Ondulaciones de agua
r
r r Líquida-vibrante-dental
"R" simple española
Boca
h
h h Aspirada-laringal-sorda
"J" sorda
Cabaña de juncos
H
h Aspirada-faringal-sorda
"J" sorda. árabe
Mecha retorcida
X
j Fricativa-mediopalatal-sorda
Más suave que "J" española
Estómago o Cola de animal
x
j Fricativa-velar-sorda
"J" española. خ árabe
Placenta u Ovillo
s
o
z
s s Fricativa-sibilante-dental-sonora
"S" española
Tela plegada o
Cerrojo de puerta
S
š sh Sibilante-prepalatal-sorda
"Ch" andaluza
Piscina
q
q Uvular-oclusiva-sorda
"Q" semítica
Ladera de una colina
k
k k Oclusiva-velar-sorda-aspirada
"K" de kilo
Cesta con asa
g
g g Oclusiva-dorso-palatal-débil
"G" española de gato
Jarra
t
t t Oclusiva-dental-sorda
"T" española aspirada
Panecillo
T
ch Oclusiva-dental-sorda
"Ch" de "chapela"
Cuerda anudada
d
d d Oclusiva-dental-débil
"D" sorda
Mano
D
dy Africada-prepalatal-débil
Sonido próximo a "DY"
Serpiente

Historia y evolución

Amada ( 110 miles south of Aswan, left bank ). Temple founded by Tuthmosis III
Jeroglíficos en un templo fundado por Tutmosis III.

Se estima que la escritura jeroglífica se comenzó a utilizar hacia 3300 a. C., aproximadamente en la misma época en la que surgió la escritura cuneiforme en Mesopotamia. Fue empleada durante más de 3600 años, pues la última inscripción conocida se graba el 24 de agosto de 394 y se encuentra en el templo de File.

Durante muchos años se consideró que la muestra más antigua de escritura jeroglífica egipcia era la Paleta de Narmer, encontrada durante unas excavaciones en Hierakonpolis (la moderna Kawm al-Ahmar) en la década de 1890, que fueron datados ca. 3200 a. C. Sin embargo, en 1998 nuevas excavaciones en Abydos[3]​ fueron halladas muestras de proto-jeroglíficos, datados del período Naqada IIIa del siglo XXXIII a. C.[4][5]

Desde la época del Imperio Antiguo, la escritura jeroglífica egipcia fue un sistema en el que se mezclaban logogramas, signos consonánticos (simples, dobles, triples e incluso de cuatro o más consonantes) y determinantes (signos mudos que indicaban a qué familia conceptual pertenece una palabra). A partir de la dinastía XVIII, los escribas empezaron a usar cierto número de signos consonánticos dobles silábicos (sȝ, bȝ, kȝ etc.) para transcribir los nombres semíticos o de dicho origen, pero este tipo de escritura quedó exclusivamente restringido a tal ámbito.

Los símbolos eran también figurativos: representaban algo tangible, a menudo fácil de reconocer, incluso para alguien que no conociese el significado del mismo. Y es que, para diseñar la escritura jeroglífica, los egipcios se inspiraron en su entorno: objetos de la vida cotidiana, animales, plantas, partes del cuerpo, etc. Durante el Antiguo, Medio y Nuevo Imperio se calcula que existían alrededor de 700 símbolos jeroglíficos, mientras que en la época greco-latina, su número aumentó a más de 6.000.

Los jeroglíficos se grababan en piedra y madera, o bien, en el caso de la escritura hierática y demótica, con cálamo y tinta sobre papiros, ostraca, o soportes menos perdurables.

El empleo de los jeroglíficos grabados se limitaba a los dominios en los que la estética o el valor mágico de las palabras adquirían relevancia: fórmulas de ofrendas, frescos funerarios, textos religiosos, inscripciones oficiales, etc.

La escritura hierática era de grafía más sencilla, reservada a documentos administrativos o privados y generalmente utilizada sobre papiro, ostracon (fragmentos cerámicos) e incluso tablillas de madera. Los egiptólogos las distinguen de los llamados jeroglíficos lineales, que se pintaban sobre los sarcófagos de madera y en los textos del "Libro de los Muertos". Los jeroglíficos lineales conservan el aspecto figurativo de los jeroglíficos grabados, pero los trazos son mucho menos precisos que estos últimos.

A partir de la época saíta (dinastía XXVI), la escritura hierática fue parcialmente reemplazada por una nueva escritura básica: la demótica. Se trataba de una simplificación extrema de la hierática reservada a las actas administrativas y a los documentos de la vida cotidiana, de ahí su nombre de escritura "popular". La escritura hierática se usará preferentemente para transcribir textos religiosos o sacerdotales, conjuntamente con la escritura jeroglífica, de ahí su nombre de escritura "sacerdotal". En la época ptolemaica, el griego se irá imponiendo progresivamente como lengua administrativa: del año 146 a. C. en adelante, los contratos escritos exclusivamente en demótico pierden todo el valor legal.

El copto es el último estado de la lengua y escritura egipcias. Aún se emplea en nuestros días, pero sólo como lengua litúrgica. Se escribe utilizando el alfabeto griego junto con siete caracteres demóticos para transcribir fonemas no existentes en griego. Aparte de esto, la escritura egipcia no ha sido empleada nunca más para transcribir ninguna lengua moderna.

Por otra parte, es preciso señalar que, según ciertos investigadores, la escritura jeroglífica sería, junto con la influencia del proto-sinaítico, el origen del alfabeto fenicio, el cual a su vez derivaría en el alfabeto hebreo, arameo y griego, de los cuales provienen los alfabetos latino y cirílico.

Causas del desarrollo del sistema de escritura

Los jeroglíficos reflejaban el lenguaje habitual, aunque con el tiempo fue usado preferentemente en las simbólicas representaciones de los templos, desestimándose su uso por su clara falta de idoneidad en la escritura de uso diario; hay que tener en cuenta que las necesidades de escritura, ya en el Imperio Antiguo, como eran la contabilidad de insumos, alimentos (por ejemplo: en la dotación de los súbditos empleados en la construcción de templos y pirámides), demandaba multitud de escribas que anotaran cantidades, clasificaciones, etc., y en este proceso de reproducción la escritura jeroglífica resultaba poco práctica. Por esta necesidad, los signos jeroglíficos van derivando en otras grafías, más fácilmente reproducibles con cálamos de los escribas (este era el instrumento de escritura por excelencia), dando origen a la escritura hierática.

Para la escritura cotidiana se utilizaba el hierático, y así lo evidencia el papiro Rhind, donde consta una muestra del conocimiento matemático de los antiguos egipcios. Los ejemplares que se poseen en la actualidad del incorrectamente denominado "Libro de los Muertos" emplean esta forma de escritura.

La escritura jeroglífica quedó reservada para los monumentos reales, templos, palacios, tumbas, joyas, muebles de la corte, amuletos, etc., por cuestiones no solo estéticas, sino también por su carácter simbólico y mágico, pues grabar el nombre de una persona en jeroglífico implicaba que, cometer un error al escribirlo o el hecho de dañarlo, podría influir en la persona a quien hacía referencia dicho jeroglífico.

El hierático también surge en un periodo donde el lenguaje se ve transformado, ya que de los ideogramas que representaban los primeros jeroglíficos, se pasa a un proceso de conceptualización, para finalmente sintetizar cada símbolo en un sonido. Es muy interesante ver la relación y similitud entre el sistema jeroglífico, el hierático, el hebreo antiguo y el fenicio; de este último es muy simple la relación con el griego.

Los escribas

Es un error afirmar que la escritura estaba circunscrita solamente a las castas sacerdotales, olvidándose de una institución fundamental en todo el Antiguo Egipto: los escribas.

Ser escriba era la aspiración de cualquier egipcio de ascendencia humilde, teniendo más importancia que la carrera militar. De hecho, no había posibilidad de acceso a una posición elevada en el gobierno para aquella persona que no hubiera sido escriba.

La vida del Antiguo Egipto discurría alrededor del escriba, éste era quien anotaba el nivel de las crecidas del Nilo (esencial para la seguridad alimenticia de la población), quien consignaban el estado de los canales y diques (fundamentales para conservar y encauzar el agua después de la época de inundación), el acopio de los graneros, etc.

Egipto como cuna de la escritura

Los más antiguos documentos de escritura conocidos los descubrió el equipo del Instituto de Arqueología Alemán, dirigido por Günther Dreyer. Son un conjunto de 300 vasijas y tablillas de arcilla, encontradas en el enterramiento del soberano predinástico Horus Escorpión I, el año 1997 en Umm el-Qaab, Abidos, datadas mediante carbono-14 de 3400 a 3200 a. C.

Están inscritas con caracteres jeroglíficos, incisos o dibujados con tinta, desvelando una verdadera escritura compuesta de signos fonéticos, que informan de los impuestos pagados en especie al rey. Mencionan: aceite, lino... y la correspondiente ciudad, no siendo ya la tradicional escritura ideográfica utilizada durante este periodo.

Recientes descubrimientos han encontrado los jeroglíficos más antiguos monumentales en la roca en la zona de El Kab que datan de alrededor de 5200 años.[6]

Últimos vestigios de la escritura jeroglífica

La última inscripción jeroglífica de la que se tiene constancia fue grabada en los muros de la puerta erigida en la época del emperador Adriano, situada en el recinto del templo del Isis, en File (Egipto). Se grabó el 24 de agosto de 394 y era una invocación al dios kushita Mandulis.[7]

Derniers hieroglyphes
Inscripción de Esmet-Akhom, con los últimos jeroglíficos. File (Egipto).

Jeroglíficos bilíteros

Se denominan biconsonánticos (o bilíteros) aquellos jeroglíficos cuya transliteración contiene dos consonantes. Estos son los más comunes ordenados alfabéticamente:

ˁȝ (aa)
 
O29V
 
(ba)
 
G53
 
ḏȝ (dya)
 
U28
 
ḏd (dyed)
 
R11
 
ḏw (dyu)
 
N26
 
ḥr (hor)
 
G5
 
ḫˁ (ja)
 
N28
 
ib (ib)
 
F34
 
ir (ir)
 
D4
 
(ka)
 
D28
 
(ma)
 
U1
 
mn (men)
 
Y5
 
mr (mer)
 
U6
 
nb (neb)
 
V30
 
nw (nu)
 
W24
 
(pa)
 
G40
 
pr (per)
 
O1
 

(ra)
 
N5
 
(sa)
 
G39
 
sn (sen)
 
T22
 
sw (su)
 
M23
 
šw (shu)
 
H6
 
(ta)
 
N16
 
ti. (ti)
 
U33
 
tp (tep)
 
D1
 
(ua)
 
V4
 
wn (un)
 
E34
 
wp (up)
 
F13
 

Normalmente, a cada jeroglífico se le asigna un valor fonético, aunque algunos tienen más de uno. Además, algunos sonidos se pueden representar con diversos jeroglíficos; así, podían ser representados algunos sonidos de las siguientes maneras:

(ba)
 
G29
 
G53
 
R7E10
 
(sa)
 
G39
 
V16
 
Aa18
 
Aa17
 
mr (mer)
 
U7
 
N36
 
U23
 
etc.

Jeroglíficos trilíteros

Se denominan triconsonánticos (o trilíteros) a los jeroglíficos cuya transliteración contiene tres sonidos (consonantes).
Estos son los jeroglíficos más comunes:

ˁnḫ (anj)
 
S34
 
dwȝ (dua)
 
N14
 
iwn (iun)
 
O28
 
nwb (nub)
 
S12
 
nfr (nefer)
 
F35
 
nṯr (necher)
 
R8
 
nwt (nut)
 
O49
 
ḥȝt (hat)
 
F4
 
ḥḳȝ (heqa)
 
S38
 
ḥtp (hetep)
 
R4
 
ḫpr (jeper)
 
L1
 
sbk (sebek)
 
I4
 
wȝḥ (uah)
 
V29
 
wsr (user)
 
F12
 

Jeroglíficos con más de tres consonantes

Estos son los jeroglíficos más comunes cuya transliteración contiene más de tres sonidos consonantes:

mȝˁ t (maat)
 
C10
 
špsy (shepesy)
 
A51
 
ḏḥty (dyehuty)
 
G26
 
pḥty (pehty)
 
F9
 
inpw (anpu)
 
E16
 
bity (bity)
 
L2
 
imnt (ament)
 
R14
 
rnpt (renepet)
 
M5
 
ḳbḥw (qebehu)
 
W15
 
mrḥt (merhet)
 
W1
 
šnwt (senut)
 
O51
 
ẖkrt (jekeret)
 
Aa30
 
spȝt (sepat)
 
N24
 
ȝsir (asir)
 
Q2
 
wnwt (unut)
 
N14
 
wȝst (uaset)
 
R19
 

Ortografía

La ortografía en los jeroglíficos es mucho más relajada que los idiomas modernos. De hecho, una o varias variantes existen para casi todas las palabras. Se pueden encontrar:

  • Redundancias;
  • Omisión de grafemas, que son ignorados sin importar si son intencionados;
  • Sustitución de un grafema por otro, de forma que es imposible distinguir un "error" de una "ortografía alternativa";
  • Errores de omisión en el dibujado de signos, que son más problemáticos cuando la escritura es cursiva, pero especialmente en demotico, cuando la esquematización de los signos es extrema.

Sin embargo, muchos de estos aparentes errores de ortografía constituyen un problema de cronología. La ortografía y los estándares han variado con el tiempo, por lo que la escritura de una palabra durante el Imperio Antiguo puede ser considerablemente diferente durante el Imperio Nuevo. Además, los egipcios estaban perfectamente satisfechos con incluir vieja ortografía dentro de nuevas prácticas, tal y como es aceptable en español usar ortografías arcaicas en textos modernos. La mayoría de las veces, "errores de ortografía" antiguos son simplemente malinterpretaciones de contexto. Hoy en día, los expertos usan multitud de sistemas de catalogación para clarificar la presencia de determinantes, ideogramas, y otros signos ambiguos en sus transliteraciones.

Ejemplos simples

Ptolmys
en jeroglífico
p
t
wAl
M
iis

Los glifos en este cartucho se transliteran como:

p
t
"ua" l
m
y (ii) s

Ptolmys

pero como ii se considera una única letra se translitera como y.

Otra forma en que funcionan los jeroglíficos se ilustra con las dos palabras egipcias pronunciadas pr (normalmente vocalizadas como per). Una palabra es 'casa', y su representación jeroglífica es como sigue;

pr
Z1

Aquí, el jeroglífico 'casa' funciona como un loggrama: representa la palabra con un único signo. La marca vertical debajo de jeroglífico es una forma común de indicar que ese glifo funciona como un logograma.

Otra palabra 'pr es el verbo 'salir, marchar'. Cuando se escribe esta palabra, el jeroglífico 'casa' se usa como un símbolo fonético:

pr
r
D54

Aquí, el glifo 'casa' significa las constantes pr. El glifo 'boca' debajo de ella es un complemento fonético: se lee como r, reforzando la lectura fonética de pr. El tercer jeroglifo es un determinativo: es un ideograma para verbos de movimiento que le da la lector una idea del significado de la palabra.

Codificación

Los jeroglíficos egipcios se añadieron al estándar Unicode en octubre de 2009, con el lanzamiento de la versión 5.2, como los "Jeroglifos egipcios" (U+13000–U+1342F) bloque con 1.070 caracteres definidos.

Hasta julio de 2013, se han añadido cuatro fuentes de jeroglíficos egipcios, "Aegyptus", NewGardiner.ttf, Noto Egyptian Hieroglyphs y JSeshFont.

Otra fuente, "Segoe UI Historic", se encuentra incluida en Windows 10 y contiene el bloque completo de jeroglifos egipcios así como otras escrituras históricas como la Cuneiforme.

Véase también

Notas y referencias

  1. Jean-François Champollion: Lettre à M. Dacier relative à l'alphabet des hiéroglyphes phonétiques. 27 Sept. 1822.
  2. Jacq, Christian (1994). «1ª parte, 4». El enigma de la pieda (1 edición). Barcelona: B, S.S. pp. 41-42. ISBN 8440690924. «Título original Le petit Champollion illustré».
  3. Günter Dreyer, Recent Discoveries at Abydos Cemetery U, en « The Nile Delta in Transition : 4th-3th Millenium BC », Édit. M. Van Den Brink, Tel Aviv, 1992, pp. 293-1299.
  4. Richard Mattessich (2002). «The oldest writings, and inventory tags of Egypt». Accounting Historians Journal 29 (1): 195-208. JSTOR 40698264. (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión).
  5. Antonio Loprieno (1995). Ancient Egyptian: a linguistic introduction. Cambridge University Press. pp. 12-. ISBN 978-0-521-44849-9. Consultado el 31 de octubre de 2011.
  6. Bess Connolly Martell (20 de junio de 2017). «Yale archaeologists discover earliest monumental Egyptian hieroglyphs». Yale News. Consultado el 27 de junio de 2017.
  7. Devauchelle, Didier: Bulletin de la société française d'égyptologie, 131 (1994), p. 16-18.

Bibliografía

  • Collier, Mark; Manley, Bill. Versión de Pérez Accino, José R. (2003). Introducción a los jeroglíficos egipcios. Alianza Editorial. 8420629375.
  • Cleator, P. E. (1986). Los lenguajes perdidos. Ediciones Orbis.
El capítulo II del libro de Cleator trata sobre el desarrollo de la historia del descifrado de los jeroglíficos. Entre otros hechos se narra el olvido, los infructuosos pero imaginativos y absurdos comienzos, los paulatinos avances, y se explica cómo Thomas Young, (famoso por su tesis sobre la teoría ondulatoria de la luz) fue quien comenzó el verdadero y fructífero descifrado científico de los jeroglíficos egipcios (en vez del modo imaginativo y erróneo que se llevaba hasta entonces), sus decisivos métodos y descubrimientos.
  • Wolfgang Kosack: Ägyptische Zeichenliste I. Grundlagen der Hieroglyphenschrift. Definition, Gestaltung und Gebrauch ägyptischer Schriftzeichen. Vorarbeiten zu einer Schriftliste. Berlin 2013, Verlag Christoph Brunner Basel 2013, ISBN 978-3-9524018-0-4
  • Wolfgang Kosack: Ägyptische Zeichenliste II. 8500 Hieroglyphen aller Epochen. Lesungen, Deutungen, Verwendungen gesammelt und bearbeitet. Berlin 2013, Verlag Brunner Christoph, ISBN 978-3-9524018-2-8

Enlaces externos

1799

1799 (MDCCXCIX) fue un año común comenzado en martes según el calendario gregoriano.

Alfabeto protocananeo

El alfabeto proto-cananeo o abjad lineal (i.e., no cuneiforme) es una protoescritura usada para escribir la lengua de los antiguos cananeos que se supone fue hablada por dicho pueblo y por los descendientes del patriarca Abraham.​ Este sistema de escritura lineal presenta unos veinte glifos acrofónicos y ha sido datado entre los siglos XVII y finales del siglo XII a. C. Posterior a estas fechas surgen (al parecer como evolución del mismo Proto-Cananeo) los signarios lineales fenicios, arameos y hebreos. Así pues, el Proto-Cananeo sería el antepasado más remoto en las regiones de Asia Menor y Cercano Oriente de las escrituras fenicias, arameas y hebreas, y por vía fenicio-griega de casi todas las utilizadas en la actualidad. Existe una seria discusión con respecto a la verdadera antigüedad del proto-cananeo y su relación con el paleo-hebreo (el cual realmente es una forma de escritura del Alfabeto fenicio).

Se han descubierto predecesores de este alfabeto, posiblemente en parte logográficos, en el Egipto central en 1905 y 1999 (véase alfabetos de la Edad del Bronce Media). Estas antiguas escrituras pudieron haber tenido más letras de las encontradas, y también podrían incluir variantes de esas letras (letras diferentes que podrían ser utilizadas para expresar el mismo fonema).

Los nombres de las letras que sobreviven en los alfabetos griego y hebreo, probablemente ya existían en tiempos de las inscripciones proto-cananeas. Los nombres se basan en un principio acrofónico, presumiblemente a partir de las traducciones semíticas de los nombres de los jeroglíficos egipcios. Por ejemplo, el egipcio nt (agua) se convirtió en el semítico mu (agua), que con el tiempo evoluciona a la latina letra M, mientras que el egipcio drt (mano) se convirtió en el semítico kappa (mano), y finalmente en la letra latina K.

El orden de las letras en el proto-cananeo aún nos es desconocida, el alfabeto ugarítico, que utiliza signos cuneiformes, tiene dos órdenes alfabéticos: un orden A-B-G-D similar al nuestro (A-B-C-D), y otro H-L-Ḥ-M, también testimoniado en el abecedario árabe meridional (sudarábico) y los alfabetos etíopes de Ge'ez.

Determinativo

Un determinativo, también conocido como taxograma o semagrama, es un ideograma utilizado para sistematizar categorías semánticas de palabras en las escrituras logográficas, lo que ayuda a eliminar ambigüedades en su interpretación.

Los determinativos no tienen una contrapartida directa en el lenguaje hablado, aunque pueden derivar históricamente de glifos para palabras reales. Funcionalmente se asemejan a clasificadores en idiomas del Asia Oriental (incluyendo al chino, vietnamita, tailandés y japonés) y en lenguas de signos.

Se encuentran determinativos en sinogramas (utilizados ampliamente en los idiomas chino, japonés, e incluso a veces, en el coreano y en antiguos escritos vietnamitas), la escritura jeroglífica de los antiguos egipcios, la escritura cuneiforme sumeria, acadia e hitita y la escritura maya.

Por ejemplo, los determinativos de los jeroglíficos egipcios incluyen símbolos de divinidades, personas, partes del cuerpo, animales, plantas y libros/ideas abstractas, lo que ayudaba en su comprensión lectora, pero no en su pronunciación.

Historia de la escritura

La historia de la escritura comprende los distintos sistemas de escritura que surgieron desde la Edad del bronce (finales del IV milenio a. C.).

Horapolo

Horapolo (de Horus Apollo, Ὡραπόλλων) fue un escritor del siglo IV d. C., de historicidad discutida, autor de un tratado sobre los jeroglíficos egipcios, Hieroglyphica,​ que conocemos por su traducción al griego realizada en el siglo V d. C. por Filipo, y también titulada Hieroglyphica. Esta obra fue un enorme éxito en Europa a partir del siglo XV.

Inscripción de Esmet-Akhom

La inscripción de Esmet-Akhom (también llamada Philae 436) es la última inscripción conocida en jeroglíficos egipcios. Está toscamente grabada en el muro de la Puerta de Adriano, junto al Templo de Isis en File, al sur de Egipto, en el año 394.​

Jeroglífico

Un jeroglífico es cada uno de los signos gráficos del sistema de escritura inventado por los antiguos egipcios. Proviene del desusado término hieroglífico, este del latín tardío hieroglyphĭcus, y este del griego ἱερογλυφικός hieroglyphikós, de ἱερός hierós 'sagrado' y γλύφειν glýphein 'cincelar, grabar'.​ Las actuales denominaciones jeroglífico y jeroglifo ​ (hiéroglyphique y hiéroglyphe en francés) se deben al lingüista francés Jean-François Champollion, que fue quien logró descifrar los jeroglíficos egipcios.

También, por similitud, son llamados jeroglíficos a cada uno de los signos (o glifos) que conforman la escritura de algunas antiguas civilizaciones, como la maya o los hititas que representa las palabras mediante figuras o símbolos (ideogramas, logogramas o pictogramas) y no con signos fonéticos o alfabéticos.

Durante el Renacimiento, un jeroglífico era una representación artística de una idea esotérica. Por extensión, también se aplica a cualquier escritura de difícil interpretación, o al pasatiempo que contiene un acertijo a través de figuras.

Jeroglífico cursivo

El jeroglífico cursivo (a veces conocido como jeroglífico lineal) es una variedad simplificada de los jeroglíficos egipcios, escritos en tinta sobre papiro o pintado sobre madera o estuco. Fue de uso común en documentos religiosos escritos sobre papiro, como el Libro de los muertos. Muy utilizado durante el período ramésida, muchos documentos famosos, como el Papiro de Ani, lo utilizan. También se emplea su escritura sobre madera para la literatura religiosa como los Textos de los sarcófagos o en paredes estucadas de algunas tumbas, como la de Tutmosis III (KV34).​

Este estilo de escritura cursiva fue desarrollado para resolver los dos principales problemas de la escritura jeroglífica sagrada, a saber, el tiempo necesario, muy prolongado, para trazar cada carácter y la dificultad de adaptar esta escritura a las superficies que no son propicias a la grabación. De hecho, se utilizaban jeroglíficos cursivos en textos, donde la estética no tenía una importancia primordial.

Mientras la escritura jeroglífica sagrada daba gran importancia al detalle para que cada símbolo fuese una obra de arte en sí mismo, los jeroglíficos cursivos, de trazos menos precisos, tratan de representarse con el aspecto mínimo figurativo indispensable para el reconocimiento del mismo. Aunque aún conservan algo de su aspecto figurativo, los jeroglíficos cursivos son un paso adelante hacia la abstracción que nos llevará a la escritura hierática.

La escritura en jeroglífico cursivo no debe confundirse con la hierática. La escritura hierática es mucho más "cursiva", con un gran número de ligaduras y signos propios, aunque hay un cierto grado de influencia del hierático en la apariencia visual de algunos signos. Una diferencia importante es que la orientación de los jeroglíficos cursivos no es constante, la lectura puede ser de derecha a izquierda o de izquierda a derecha, dependiendo del contexto, mientras la escritura hierática siempre se lee de derecha a izquierda.​

Jeroglíficos de Anatolia

Los jeroglíficos anatolios son una escritura logográfica (ISO 15924 =Hluw) nativa de la Anatolia Central, constituida por 500 símbolos. Han sido también llamados jeroglíficos hititas, sin embargo la lengua que los empleaba ha sido identificada como luvita, no hitita. No se conocen conexiones entre esta escritura y los jeroglíficos egipcios ni la escritura cuneiforme.​​​

Lista de Gardiner

La lista de Gardiner es una clasificación de los jeroglíficos egipcios en 26 subgrupos que el egiptólogo británico Alan Gardiner realizó en su Gramática de la lengua egipcia. Estos subgrupos suman 743 jeroglíficos más veinte variantes, y se consideran de obligada referencia en el estudio de los jeroglíficos del Antiguo Egipto. Gardiner solo listó las formas más comunes, ya que el número total superaba los 6.000 en el periodo greco-romano, aunque en épocas anteriores se usaban menos de mil (unos 750 durante el Imperio Medio).

Los jeroglíficos son imágenes de seres o elementos reconocibles (salvo unos pocos recogidos en el grupo Aa). Están estandarizados, y su simplificación originó la escritura hierática y posteriormente la demótica.

Megido

Megido (hebreo: מגידו), Mageddo o Meguiddó, es una colina de Israel, situada 90 km al norte de Jerusalén y 31 km al sudeste de la ciudad de Haifa. Se conoce también como Har Megiddó (hebreo: הר מגידו) y Tell al-Mutesellim (árabe). En 2005, las ruinas de Megido fueron consideradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como parte del sitio «Tells bíblicos - Megido, Jasor, Beer Sheba».​

En tiempos antiguos, Megido era una ciudad importante, apareciendo su nombre en jeroglíficos egipcios y en escritura cuneiforme: en las "cartas de Amarna"; gozaba de una importante situación estratégica, pues dominaba una vía de comunicación primordial en el Valle de Jezreel (hebreo: עמק יזרעאל), Emek Yizre'el, a la salida de los desfiladeros del Carmelo, al nortoccidente de Tanak y en el camino de esta ciudad al Tabor. Era una de las estaciones principales en el camino que seguían los ejércitos en dirección de Egipto a Siria. Tras la ocupación por los hebreos, fue situada en el territorio de Isacar, pero atribuida a la tribu de Manasés.​

Sobre su situación, Jakut, geógrafo árabe del siglo XII, dice que «Ledjun es la antigua ciudad de Mageddo que recibió, bajo la dominación romana, el nombre de Legio». En sus inmediaciones se entablaron tres célebres batallas, una durante el siglo XV a. C., de las más antiguas documentada, y otras dos, en los años 609 adC y 1918.​ Es un valioso lugar arqueológico, un montículo con 26 estratos de ruinas de antiguos asentamientos, conocido por motivos históricos, teológicos y geográficos.

La expresión griega Har Ma·ge·don, tomada del hebreo (Har Megiddo) y transliterada Armagedón por muchos traductores, significa 'Montaña de Megido', o 'Montaña de Asamblea de Tropas'.Los marfiles de Megido son unas delgadas tallas en marfil que se han encontrado en Tel Megiddo, la mayor parte excavados por Gordon Loud. Los marfiles están expuestos en el Instituto Oriental de Chicago y el Museo Rockefeller en Jerusalén. Se encontraron en la capa VIIA, o capa de la Edad del Bronce tardía del yacimiento. Tallados en incisivos de hipopótamo del Nilo, muestran influencia estilística egipcia. Un estuche de pluma se encontró, con inscripciones con el cartucho de Ramsés III.

Piedra de Rosetta

La piedra de Rosetta es un fragmento de una antigua estela egipcia de granodiorita inscrita con un decreto publicado en Menfis en el año 196 a. C. en nombre del faraón Ptolomeo V. El decreto aparece en tres escrituras distintas: el texto superior en jeroglíficos egipcios, la parte intermedia en escritura demótica y la inferior en griego antiguo. Gracias a que presenta esencialmente el mismo contenido en las tres inscripciones, con diferencias menores entre ellas, esta piedra facilitó la clave para el desciframiento moderno de los jeroglíficos egipcios.

Originalmente dispuesta dentro de un templo, la estela fue probablemente trasladada durante la época paleocristiana o la Edad Media y finalmente usada como material de construcción en un fuerte cerca de la localidad de Rashid (Rosetta), en el delta del Nilo. Allí fue hallada el 15 de julio de 1799 por el soldado Pierre-François Bouchard durante la campaña francesa en Egipto. Las tropas británicas derrotaron a las francesas en Egipto en 1801 y la piedra original acabó en posesión inglesa bajo la Capitulación de Alejandría. Transportada a Londres, está expuesta al público desde 1802 en el Museo Británico, donde es la pieza más visitada.

Debido a que fue el primer texto plurilingüe antiguo descubierto en tiempos modernos, la Piedra de Rosetta despertó el interés público por su potencial para descifrar la hasta entonces ininteligible escritura jeroglífica egipcia, y en consecuencia sus copias litográficas y de yeso comenzaron a circular entre los museos y los eruditos europeos. La primera traducción completa del texto en griego antiguo apareció en 1803, pero no fue hasta 1822 cuando Jean-François Champollion anunció en París el descifrado de los textos jeroglíficos egipcios, mucho antes de que los lingüistas fueran capaces de leer con seguridad otras inscripciones y textos del antiguo Egipto. Los principales avances de la decodificación fueron el reconocimiento de que la estela ofrece tres versiones del mismo texto (1799), que el texto demótico usa caracteres fonéticos para escribir nombres extranjeros (1802), que el texto jeroglífico también lo hace así y tiene similitudes generales con el demótico —Thomas Young en 1814— y que, además de ser usados para los nombres extranjeros, los caracteres fonéticos también fueron usados para escribir palabras nativas egipcias —Champollion entre 1822 y 1824—.

Más tarde se descubrieron dos copias fragmentarias del mismo decreto, y en la actualidad se conocen varias inscripciones egipcias bilingües y trilingües, incluidos dos decretos ptolemaicos, como el Decreto de Canopus del 238 a. C. y el Decreto de Menfis de Ptolomeo IV, c. 218 a. C. Por ello, aunque la Piedra de Rosetta ya no es única, fue un referente esencial para el entendimiento actual de la literatura y la civilización del Antiguo Egipto y el propio término «Piedra de Rosetta» es hoy usado en otros contextos como el nombre de la clave esencial para un nuevo campo del conocimiento.

Desde su hallazgo la piedra ha sido objeto de rivalidades nacionales, incluida su transferencia de manos francesas a británicas durante las guerras napoleónicas, una larga disputa sobre el valor relativo de las contribuciones de Young y Champollion a su desciframiento y, desde 2003, demandas para el retorno de la estela a Egipto.

Quadrat (jeroglífico)

Un bloque jeroglífico (o bloque compuesto) es un rectángulo o cuadrado virtual en textos jeroglíficos egipcios.

Los glifos (jeroglíficos) pueden variar en número dentro del bloque virtual, aunque frecuentemente están proporcionados de acuerdo a las reglas variables estandarizadas de los métodos escribas.​

La definición para el bloque en el Illustrated Hieroglyphics Handbook de Schumann-Antelme y Rossini, es: "Un quadrat (cuadrante) es un cuadrado virtual, el cual, aunque no está dibujado, guía la mano del escriba. Los jeroglíficos deben estar estéticamente ubicados dentro de la cuadratura y su tamaño debe ser adecuadamente proporcionado. Los mismos forman grupos que son placenteros tanto al ojo como a las leyes del equilibrio."​

Servidor en el Lugar de la Verdad

Servidor del Lugar de la Verdad, en el Antiguo Egipto, traducción de sḏm-ˁš m st mˁ3t, como Servidor (de Sḏm(.w) ˁš: literalmente, «el que escucha (u obedece) la llamada») en el Lugar de la Verdad (de st Mȝˁ.t, «Lugar de la Verdad», nombre donde trabajaban en la necrópolis tebana, en la orilla occidental del Nilo)​

Servidores del Lugar de la Verdad o también Servidores de Set Maat era el nombre que se daba a los obreros y artesanos de la localidad de Deir el-Medina, donde residía la comunidad encargada de la construcción de las tumbas y templos funerarios de los faraones del Imperio Nuevo de Egipto (Dinastías XVIII a XX). Esta denominación se encuentra en la tumba de Sennedyem​

así como en la tumba de Pached.​

La villa, cuyo nombre egipcio era Pa Demi​

​ estaba situada por debajo del Valle de los Reyes, a medio camino entre el Ramesseum y el templo de Medinet Habu.

Shen

Un shen, anillo shen o shenu se representaba en jeroglíficos egipcios como un bucle estilizado de una cuerda anudada (una circunferencia con un segmento tangente).

La palabra «shen» significaba, en el Antiguo Egipto, «rodear», y representaba la protección eterna. Como símbolo en forma de anillo anudado, representaba también lo ilimitado, lo que no tiene principio ni fin.

Suele ir en amuletos, o estar grabado en los muros de las tumbas o templos. Como elemento de protección y regeneración se grababa en la superficie de los sarcófagos.

El shen lo suele portar el dios halcón Horus o la diosa buitre Nejbet. Ya se usaba durante la Dinastía III, donde se puede ver en los relieves del complejo de la pirámide escalonada del faraón Dyeser.​

Sia (mitología)

En la mitología egipcia, Sia o Saa es la personificación de la intuición que ayuda a tomar las decisiones correctas y de la invención planificadora que junto a Hu (la palabra creadora) y Heka (la magia o transmisión de fuerza) posibilitan imaginar, enunciar y ordenar la obra de la creación.​

Era la deificación de la percepción en la cosmogonía heliopolitana de la Enéada y probablemente, equivalente a las energías intelectuales del corazón de Ptah en la cosmogonía menfita.​ También tenía conexión con la escritura y es mostrado a menudo en forma antropomórfica, a la derecha de Ra,​ sosteniendo un rollo de papiro. Este papiro encarnaría los conocimientos intelectuales.​

En el Libro de los Muertos, Ra, al cortar su pene (posible referencia a la circuncisión) crea de su sangre derramada a dos dioses, Sia y Hu, personificaciones de la mente y la autoridad.​

Sia, junto a Hu y Heka, aparecen en textos y paredes de las tumbas del Imperio Nuevo acompañando al dios Ra en su barca solar durante su constante viaje a través de la noche.​

Sol (jeroglífico)

El jeroglífico Sol de la antigua escritura egipcia de los jeroglíficos figura con el n° N5 en la Lista de signos de Gardiner dada su forma de disco solar;.​ Es también uno de los jeroglíficos que representa al dios Ra.

Supuestos jeroglíficos egipcios del siglo III de Álava

Los supuestos jeroglíficos egipcios del siglo III de Álava son, en el contexto de la polémica sobre los hallazgos epigráficos de Iruña-Veleia en 2006, una serie de grabados semejantes a jeroglíficos egipcios encontrados en la localidad de Iruña-Veleia, País Vasco (España), que fueron datados inicialmente como del siglo III.​​​

Thomas Young

Thomas Young (Reino Unido: /ˈtɒməs jʌŋ/; 13 de junio de 1773-10 de mayo, 1829)​ fue un científico inglés. Young es célebre por su experimento de la doble rendija que mostraba la naturaleza ondulatoria de la luz y por haber ayudado a descifrar los jeroglíficos egipcios a partir de la piedra Rosetta.

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