Filisteos

Los filisteos (en hebreo, פְּלִשְׁתִּים‎, pəlištīm; en griego, Φυλιστιείμ o Φιλιστινοί, phylistieím o philistinoí; en árabe, فلستيون, filīstiun) fueron un pueblo originario del Bronce Reciente,[1]​ del cual existen testimonios en diferentes fuentes textuales (egipcias, hebreas, asirias) o arqueológicas.[2]​ Su origen es todavía incierto.

Los documentos más antiguos que harían referencia a los filisteos son los documentos egipcios sobre los pueblos del mar, donde se menciona a los purasatiu (transcrito convencionalmente como peleset), junto a otras poblaciones hostiles a Egipto. Desde al menos el año 1822, estos peleset se han relacionado con los filisteos mencionados en fuentes bíblicas, aunque el consenso académico sobre dicha identificación no es total.[3][4]​ Tras su enfrentamiento con los egipcios, se establecerían en la costa suroeste de Canaán, es decir, en la región de la actual Franja de Gaza (Palestina), extendiéndose al norte hasta casi la actual Tel Aviv (Israel).[5]​ Entonces su cultura original (que es materia de debate) empezaría a asimilarse a la de cananeos y hebreos.

A los filisteos, organizados ya en torno a su pentápolis tradicional, se hacen numerosas referencias en la Biblia, donde aparecen mencionados como «pəlištīm», es decir, habitantes de פלשת (Pəlešet o Filistea).[6][7]​ Aparecen mencionados en la «tabla de las naciones» del Libro del Génesis, donde se les atribuye ser descendientes de Mizraím (es decir, de Egipto),[8]​ al igual que los caftorim (es decir, los de Kaftor); puesto que estos últimos se han relacionado con el pueblo que los egipcios llamaban Keftiu (supuestamente de origen cretense), a partir de ahí se han desarrollado varias teorías que determinan que el origen del pueblo filisteo estaría en Creta, el mar Egeo o el Asia Menor.[9]​ Esta relación, no obstante, es también materia de debate académico.[10][11]​ Análisis recientes de ADN de individuos enterrados en la ciudad filistea de Ascalón muestran que los filisteos eran una población intrusa en Oriente Medio y que sus parientes más cercanos se encontraban en Cerdeña, Grecia o España, es decir, eran de origen europeo[12]​.

Las ciudades filisteas dominaron la región hasta la conquista asiria de Tiglatpileser III en el año 732 a. C. Seguidamente, fueron sometidas a los imperios regionales y parecen haber asimilado progresivamente las culturas dominantes. Las últimas menciones a los filisteos como pueblo aparecen en la Biblia y datan del siglo II a. C.[13]​ En época posterior y tras la diáspora judía del 70 d. C, los israelitas fueron expulsados de Samaria y Judea por los romanos, por lo que todo el territorio sur del Levante mediterráneo pasaría a ser conocido como Palæstina, término derivado así mismo del hebreo Pəlešet.

Filisteos
Kingdom of Philistines 830 map-es

Mapa de la región, en la que se muestra la ubicación del territorio de los filisteos y de las ciudades de Gaza, Asdod y Ascalón en torno al 830 a. C.
Información
Periodo histórico Bronce reciente
Raíz étnica Sin identificar
 Filisteos
Idioma Filisteo (ca. 1200-800 a. C.)
Cananeo (ca. 800-300 a. C.)
Arameo, griego (ca. 300 a. C.-700 d. C.).
Principales ciudades Ascalón, Asdod, Ecrón, Gat y Gaza
Región Levante, concretamente Filistea
Correspondencia actual Israel, Palestina
Pueblos relacionados Según varias hipótesis, peleset y keftiu; posteriormente influidos por hebreos, fenicios y asirios

Etimología

El nombre «filisteo» proviene del latín philistæus,[14]​ variante de philistinus, que aparece en los escritos de Flavio Josefo. A su vez está tomado del griego φιλιστινοι (philistinoí), utilizado por Filón de Alejandría, si bien en la Septuaginta el término utilizado es φυλιστιειμ o φυλιστιιμ (fylistieim o fylistiim).[15]​ En última instancia proviene del hebreo pĕlištī,[14][16][17][18][19]​ «gente de Plešt» (Filistea); cf. el acadio palastu y el egipcio purasatiu.[20]

Los estudiosos de la Biblia suelen proponer que el nombre se originaría a partir de la raíz semítica plš (en hebreo, פלש‎), que significa ‘dividir’ o ‘invasor’.[21]​ El endónimo que los filisteos se daban a sí mismos no se conoce. Sin embargo, como la Biblia los menciona también como gentes de Kaftor (en hebreo, כפתור‎;[22]​ quizá relacionado con Keftiu),[23]​ que no es un término semítico, se ha sugerido que dicha palabra sea similar a la que usaban para referirse a sí mismos o a su idioma. Al parecer, su idioma también aparecería referido en la Biblia como «lengua de Ashdod»,[24]​ aunque es controvertido si se refiere al idioma filisteo, al dialecto cananeo que los filisteos adoptaron a partir del siglo VIII a. C o a alguna otra lengua utilizada en la ciudad.[25][26]

Otra teoría, propuesta por Jacobsohn y apoyada por otros autores, es que el nombre deriva de la región iliria de Palaeste, cuyos habitantes se habrían llamado palaestīnī añadiéndole el sufijo ilirio -ino utilizado para grupos étnicos.[27]​ Por su parte, Jones sostuvo que el nombre Filistea es una corrupción del griego φυλὴ ἱστία (fylḗ histía, ‘tribu del hogar’, con la ortografía jónica de hestía).[28]​ Sugiere además que los filisteos habrían sido los responsables en introducir el hogar fijo en el Levante mediterráneo; dicha sugerencia fue propuesta antes de que la evidencia arqueológica sobre el uso de hogares fuese documentada en sitios filisteos.

Origen

En torno al 1200 a. C. la historiografía ha ubicado la aparición de unos pueblos, denominados «pueblos del mar», gracias a las fuentes egipcias, que ocasionaron la crisis y desaparición de diferentes culturas, imperios y reinos que habían existido durante el Bronce Reciente, surgiendo así nuevas entidades políticas como es el caso de los Filisteos,[29][30][31][32]​ con unos hábitos culturales nuevos.[33][34]​ Esto ha logrado aportar un aporte étnico nuevo,[35][36][37][38][39]​ que en el caso de los Filisteos, existió una rápida aculturación que extinguió sus rasgos diferenciadores.[40]

Las evidencias más sólidas del origen de los filisteos son arqueológicas y apuntan hacia el mar Egeo, aunque también se ha sugerido que la cultura material filistea sea simplemente una continuación de la cultura cananea de la edad del bronce.[3]​ Más vagas son las fuentes egipcias de la época que hablan de un pueblo invasor venido del norte por el mar (los peleset), generalmente identificados los filisteos.[3][4]​ Las evidencias del idioma filisteo, muy tenues, así como las que los relacionan con los pelasgos, podrían apuntar también hacia el mundo egeo.[41][42]

Independientemente del origen geográfico, el desarrollo ulterior de los filisteos se realizó en el entorno cananeo, es decir, semítico.[43]​ La lengua filistea no ha sido identificada satisfactoriamente: se ha considerado que se trata de una lengua semítica, pero la arqueología moderna también ha sugerido la existencia de vínculos culturales con la civilización micénica en la Grecia continental.[44]​ Si bien los filisteos adoptaron la cultura y la lengua cananea sin dejar apenas escritos, se ha sugerido un origen indoeuropeo, debido a un puñado de palabras filisteas conocidas.[45]

Historia

Philistine captives at Medinet Habu
Bajorrelieve del templo de Medinet Habu, construido durante el reinado de Ramsés III (1186 a 1155 a. C.), aparece representado un grupo de peleset cautivos. Destaca el característico tocado de plumas que portan en la cabeza.
Levante 830-es
Mapa del sur del Levante mediterráneo, ca. 830 a. C. Las regiones representadas son, de este a oeste y de norte a sur:
     Estados fenicios      Imperio asirio      Reino de Israel      Reino de Aram-Damasco      Reino de Amón      Tribus arameas
     Pentápolis filistea      Reino de Judea      Reino de Moab      Tribus árabes      Reino de Edom      Tribus nabateas

Antecedentes

Los «pueblos del mar» se mencionan por primera vez alrededor del año 1208 a. C. en textos egipcios (inscripciones de Karnak bajo el reinado del faraón Merenptah). Estos pueblos tenían un buen conocimiento de la navegación (de donde proviene el nombre colectivo que les dan los egipcios) y estaban aliados para atacar al próspero Egipto. Los pueblos mencionados que Merenptah afirma haber vencido son los eqwesh, los sherden, los lukka, los shekelesh y los teresh (según una hipótesis de vocalización, ya que el egipcio antiguo no anotaba las vocales). Las inscripciones de Karnak los describen como los «habitantes del Norte que venía de todas las tierras». En el templo de Medinet Habu, construido durante el reinado de Ramsés III (1186 a 1155 a. C.) de la XX Dinastía, aparece una inscripción que celebra una victoria marítima y terrestre sobre los «pueblos del mar». El segundo pilar indica: «Entre ellos se encontraban como aliados los peleset, los tjekker, los shekelesh, los denyen y los weshesh. Ellos se introdujeron en todos los países hasta los confines de la tierra». La mención a los peleset (en realidad prst en el original; la vocalización moderna más aceptada es purasa o purasatiu) se considera generalmente como la primera mención a los filisteos.[46]​ Asimismo, aparecen en el Papiro Harris I, un resumen del reinado de Ramsés III escrito durante el reinado de Ramsés IV.

Asentamiento

Desde el siglo XIX los estudiosos bíblicos han identificado la tierra de los filisteos (Filistea) con las menciones a Palastu y Pilista de las inscripciones asirias.[47]

Después de lo que los textos egipcios describen como una derrota, los filisteos se instalaron en una franja costera que iba desde la actual Tel Aviv hasta la actual frontera egipcia.[43]​ Las circunstancias de este establecimiento siguen siendo imprecisas. El Papiro Harris I[48]​ indica que Ramsés III, tras haber vencido a los pueblos del mar, los encarceló en Egipto antes «de instalarlos en los bastiones, construidos en [su] nombre» y de someterlos a pagar impuestos. Algunos vieron en esta referencia una mención al asentamiento de los filisteos en la franja costera de Canaán, que perteneció por largo tiempo a Egipto; sin embargo, el vínculo entre ambos eventos es incierto, debido a la falta de precisión geográfica y étnica del texto.

A partir del siglo XII a. C., el establecimiento de los filisteos en el suroeste de Canaán está bien testimoniado por sus cerámicas, así como por los textos egipcios y asirios. En la actualidad, es imposible determinar si este asentamiento fue hecho sobre un territorio otorgado por los egipcios o conquistado por los filisteos; sin embargo, si «la capa [arqueológica] que correspondería a la última dominación egipcia de Canaán, bajo el reinado de Ramsés III, no contenía ninguna evidencia de las primeras clases de vasos filisteos decorados [...], los primeros niveles filisteos no revelaban ninguna huella de presencia egipcia: ni un solo vaso o casco de botella egipcio. Además, las dos capas están completamente separadas».[49]​ Esta ruptura arqueológica puede hacer pensar en una ruptura comercial auténtica, lo que implicaría una ruptura política igualmente real, es decir, una conquista más que una implantación por acuerdo mutuo. Entonces, los filisteos ocuparían las cinco ciudades de Gaza, Ascalón, Asdod, Ecrón y Gat, a lo largo de la franja costera del suroeste de Canaán, que había pertenecido a Egipto hasta los últimos días de la Decimonovena Dinastía (1185 a. C.).[43]​ Su organización política fue una pentarquía en la que en cada uno de sus cinco centros de gobierno un príncipe (seren) ostentaba el poder.[43]

Expansión

Los filisteos conocían el empleo del hierro, cuyo secreto hasta el siglo XII a. C. habían guardado celosamente los hititas.[9]​ El monopolio de este metal (saber dónde encontrarlo, cómo forjarlo y cómo usarlo) les confirió una superioridad militar durante siglos.[50]​ Del mismo modo que la definición etno-lingüística de los filisteos antes de su establecimiento en Canaán no es bien conocida, su definición etno-lingüística posterior es igualmente difícil, tomando en cuenta la falta de fuentes textuales. De hecho, se han desarrollado dos grandes tesis sobre el tema. La primera se fundamenta, por ejemplo, en los nombres y palabras no semíticas citadas por la Biblia, para sostener que los filisteos conservaron por largo tiempo un particularismo étnico y lingüístico. Para la otra corriente, apoyada por ejemplo por Manfred Hermann Emil Weippert, los filisteos se mezclaron tempranamente con las poblaciones cananeas locales.

Ya asentados en la costa, los filisteos intentaron extenderse por el sur de Canaán, llegando a ocupar casi la totalidad de la costa hasta Fenicia y localizaciones tan al este como el valle del Jordán. Ese fue el motivo de que las reseñas bíblicas citen fuertes conflictos entre los filisteos y los israelitas.[9]​ En el libro de los Jueces, por ejemplo, el nacimiento de Sansón a Manoa tiene lugar porque «él [Sansón] comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos».[51]​ Los relatos de Samuel, Saúl y David incluyen también conflictos entre los filisteos y los israelitas, caracterizados en ocasiones como los más peligrosos enemigos de Israel.

Tanto la arqueología como las historias bíblicas muestran, en efecto, una influencia de las culturas cananeas anteriores o vecinas. El Primer Libro de Samuel indica que uno de sus dioses era Dagón: «1Cuando los filisteos capturaron el arca de Dios, la llevaron desde Eben-ezer a Asdod. 2Y tomaron los filisteos el arca de Dios, y la metieron en la casa de Dagón, y la pusieron junto a Dagón».[52]​ No obstante, Dagón era un dios semítico de la vegetación, de las cosechas y los cereales, cuyo culto estaba muy extendido en el Oriente Próximo, por lo que el hecho de adoptarlo como divinidad principal demuestra hasta qué punto habrían integrado dicha cultura.[53]​ Los términos (como seren) o los nombres (como Goliat), sin origen semítico, quedaron como reliquias lingüísticas aisladas. De hecho, los términos de poder y los nombres sobreviven a menudo por más tiempo que los otros.

Decadencia y asimilación

Si bien al asentamiento de filisteos en la costa siguió una expansión por el sur de Canaán, las guerras con los israelitas y otros pueblos los acabaron confinando al territorio de la pentápolis.[54]​ Tras varias derrotas infligidas por David, rey de Israel, los intentos de expansión de los filisteos cesaron.[9]​ A partir de este momento, ya no supusieron un riesgo para el reino de Judá, por lo que las menciones a Filistea en la Biblia se reducen. Sin embargo, siguieron siendo una amenaza política (incursiones militares, sobre todo en la época de la cosecha) y cultural para dicho estado.[9]

La federación filistea perdió su autonomía temporalmente durante el siglo X a. C. bajo la hegemonía egipcia,[50]​ y definitivamente tras la conquista asiria de 722 a. C.[54]Nabucodonosor II devastó el territorio filisteo en 604 a. C.[50]​ y, como el resto de Oriente Medio, cayeron en manos del imperio de Alejandro Magno.[50]​ Para dicho momento, parece que los filisteos ya habían perdido buena parte de su identidad cultural.[50]​ Con todo, el término Pəlešet y, posteriormente, sus versiones griega (Παλαιστινή, Palaistinḗ) y latina (Palæstina) siguió utilizándose como término geográfico, referido a un área cada vez más extensa.

Sistema de gobierno

Las cinco ciudades principales de la pentápolis filistea nunca se unieron en un solo reino.[50]​ Sus gobernantes se denominaban «señores» (serenim) o «reyes» y gobernaban como en conjunto como una federación, tomando las decisiones por votación.[50][55]​ Se cree que el cargo de «señor» era hereditario.[50]

Población

La población, de entre 25 000 y 30 000 habitantes en los siglos XII y XI a. C.,[56]​ era relativamente numerosa para la región, lo que permitió a las ciudades mantener su independencia y una cierta predominacia política en la región.[20]

Economía

La economía filistea está enmarcada dentro del cuadro más amplio del Mediterráneo oriental. La agricultura es central, en forma de cultivos de trigo, así como el olivo y la vid: la tríada mediterránea.[57][58]​ La llanura de Filistea es una región fértil, con una producción agrícola abundante.[9]​ Como complemento, tenían ganadería de ovejas, cabras y bueyes.[57]

Se han descubierto fraguas de hierro, así como centros de actividad industrial en numerosos asentamientos filisteos, algunos de los cuales datan del siglo XII a. C.[50]​ Además, las ciudades filisteas se ocuparon del comercio de una manera similar a las fenicias (ubicadas algo más al norte).[57][9]​ Este incluía esclavos, objetos preciosos y, presumiblemente, productos agrícolas como los ya mencionados.[57]

Cultura

Idioma y escritura

Ekron inscription
La inscripción de Ecrón, del siglo VII a. C. es el texto filisteo más extenso hallado. Está escrito en un dialecto del fenicio, probablemente la lengua habitual de Filistea en ese momento.

Se conoce muy poco sobre el idioma original de los filisteos, del que solo sobreviven unas pocas palabras en hebreo a modo de préstamos culturales. Estas describen instituciones específicamente filisteas, como los seranim, los «señores» de la Pentápolis filistea,[59]​ el receptáculo ’argáz que aparece en la Biblia, únicamente en el 1 Samuel (capítulo 6)[60]​ o el título padî.[61]​ No hay suficiente información sobre el idioma de los filisteos como para relacionarlo con seguridad con ninguna otra lengua: su posible relación con lenguas indoeuropeas (incluso con el griego micénico) apoyaría la idea de que los filisteos tienen su origen en los «pueblos del mar». Existen ciertos restos de vocabulario y onomástica no semíticos, pero las inscripciones auténticas son muy exiguas y poco concluyentes.[62][63]

El filisteo dejó de escribirse, y presumiblemente de hablarse, hacia finales del siglo IX a. C., cuando fue sustituido por alguna rama de las lenguas cananeas locales (fenicia o hebrea).[64]

Las inscripciones en idioma filisteo son muy escasas,[64]​ si bien parece tuvieron un sistema de escritura.[65]​ En 1964 se hallaron en Deir ʿAllā unas tablillas en el mismo estrato arqueológico que unas vasijas de cerámica filistea. Las tablillas contenían algo más de cincuenta caracteres, agrupados en unas quince palabras separadas por líneas verticales, que de ese modo recuerdan a las tablillas minoicas escritas en lineal A y lineal B.[66]​ Es probable que los textos contenidos estén en filisteo, pero podrían representar la escritura de algún otro pueblo.[66]​ Seguramente la escritura (así como la técnica administrativa del uso de sellos) se adoptó cuando las poblaciones filisteas ya habían crecido en complejidad, al menos una generación después de su supuesto asentamiento.[67]

Con posterioridad se utilizaría en cierta medida también el alfabeto semítico occidental, del que se han encontrado hallazgos posteriores.[68]​ La inscripción de Ecrón es el primer texto seguido que ha sido identificado como perteneciente a la cultura filistea. Sin embargo, está escrito en un dialecto cananeo similar al fenicio.[69][70]

Religión

Las deidades veneradas por los filisteos eran Dagón, su hijo Baal, y Astarté, cuyos nombres o variaciones de los mismos aparecen también en el panteón cananeo.[71][43]

La fuentes bíblicas destacan en numerosas ocasiones que los filisteos no practicaban la circuncisión,[9]​ aunque se ignora hasta qué punto dicha ausencia de circunción revestía alguna importancia ritual para los filisteos.[72]

Cerámica y artes decorativas

La cerámica suele ser uno de los hallazgos más comunes en las excavaciones arqueológicas. Mientras que la cerámica cananea (incluida la hebrea) de los siglos XII y XI a. C. carecía casi completamente de decoración y era de factura muy sencilla, la cerámica filistea destaca por estar realizada en arcilla fina y bien cocida y presentar profusa decoración en forma de espirales, figuras geométricas y aves.[9]​ Su similitud con la cerámica micénica y minoica es unos de los principales argumentos esgrimidos a favor del origen egeo de los filisteos.[9]

Metalurgia

Tel-tsafit-philister-b
Representación moderna de unos soldados filisteos ubicada en el yacimiento arqueológico de Tell es-Safi, que generalmente se identifica con la ciudad filistea de Gat.

Los filisteos poseían unos conocimientos sobre metalurgia muy avanzados en contraste con el resto de los pueblos del Levante mediterráneo, a excepción probablemente de los hititas.[9]​ El cobre, que es fácil de fundir y forjar, había sido el metal dominante para realizar herramientas y armas desde el 4000 a. C. Los filisteos no solo sabían alearlo con estaño para producir bronce, que es considerablemente más resistente, sino que también conocían cómo trabajar el hierro. Este último metal era muy difícil de fundir y trabajar, y sus propiedades eran tan estimadas que se atesoraba junto al oro y plata, como si se tratara de un metal precioso.[9]​ Los filisteos guardaron celosamente el secreto del proceso de fundición del hierro, lo que les otorgó superioridad tecnológica durante varios siglos.[9]​ Hasta el siglo X a. C. tuvieron el monopolio incluso de la reparación y afilado de herramientas, negándose en ocasiones a reparar las que pudieran usarse como armas.[50][73]

Armamento

La panoplia filistea era bastante peculiar. Destacaba sobre todo un tocado de plumas, con el que aparecen representados sistemáticamente en los documentos egipcios.[9]​ Por lo demás, iban descalzos y vestían unas faldillas con borlas, como hoy algunos soldados griegos. El resto de armamento era de bronce o de hierro, incluyendo las espadas.[50]​ La vestimenta de guerra hubo de ampliarse con el tiempo, a juzgar por la compleja armadura de Goliat mencionada en la Biblia, ante la cual los hebreos quedan maravillados.[9]

Conocían además el uso de la caballería y los carros de guerra ligeros,[9]​ construidos en madera reforzada con hierro.[50]

Véase también

Referencias

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  2. Machinist, Biblical Traditions: The Philistines and Israelite History, pág. 53 y ss.
  3. a b c Ganor, Nissim Raphael (2009). Who were the Phoenicians?. p. 111. «Today it is generally accepted (in accordance with the theory of Maspero) that we are dealing here with different nations which migrated from the region of Crete or Asia Minor, and tried to infiltrate into Egypt. Repulsed by the Egyptians, the Philistines (prst) settled in the coastal area of Canaan, while the Tyrsenes, Sardanes, and others migrated to Italy, Sardinia and other places. In 1747, Fourmont tried to prove that the name "Philistine" was an erroneous form of the Greek "Pelasgi". His theory was accepted by Chabas, Hitzig and others who enlarged upon it. Maspero stated in this context: "The name 'Plishti' by itself suggests a foreign origin or long migrations and recalls that of the Pelasgi." The equation Plishti-Pelasgi is based solely on a supposedly phonetic similarity.»
  4. a b Yasur-Landau. The Philistines and Aegean Migration at the End of the Late Bronze Age. p. 180. «It seems, then, that the etymological evidence for the origin of the Philistines and other Sea Peoples can be defined as unfocused and ambiguous at best».
  5. Tischler, All the things in the Bible, I, pág. 480.
  6. Josué 13:3
  7. 1 Samuel 6:17
  8. Génesis 10:13-14
  9. a b c d e f g h i j k l m n ñ o Tischler, All the things in the Bible, I, pág. 481
  10. Drews, Canaanites and Philistines
  11. Hitchcock, All the Cherethites, and all the Pelethites, and all the Gittites, pág. 20
  12. Feldman, Michal; Master, Daniel M.; Bianco, Raffaela A.; Burri, Marta; Stockhammer, Philipp W.; Mittnik, Alissa; Aja, Adam J.; Jeong, Choongwon et al. (2019-7). «Ancient DNA sheds light on the genetic origins of early Iron Age Philistines». Science Advances (en inglés) 5 (7): eaax0061. ISSN 2375-2548. doi:10.1126/sciadv.aax0061. Consultado el 4 de julio de 2019.
  13. 1 Macabeos 3:24
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  18. Jueces 14:3
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  23. Alvar, Los pueblos del mar y otros movimientos de pueblos a fines del II milenio, pág. 42-43
  24. Nehemías 13:24
  25. Macalister. The Philistines. pp. 66-67. «[...] the ancient tongue of the Philistines lingered still in Ashdod, the town which probably retained exotic characteristics the longest. The distinction which Strabo (XVI. ii. 1) draws between the Γαζαῖοι and the Ἀζώτιοι ('Jews, Idumaeans, Gazaeans, and Azotii' being the four minor races of Syria which he enumerates) may possibly be founded on a reminiscence of these linguistic survivals. No doubt the language was by now much contaminated with Semitic words and idioms, but still it possessed sufficient individuality to be unintelligible without special study. It had of course lost all political importance [...]: it was now a despised patois [...]. It is true that some critics have explained the 'speech of Ashdod' as being the tongue of Sennacherib's colonists. If so, however, Nehemiah (himself a returned exile from a neighbouring empire to Sennacherib's) would probably have had some understanding of it and of its origin, and would have described it differently. The Semitic speech of the children of the Ammonite and Moabite mothers does not seem to have caused him so much vexation.»
  26. Machinist. Biblical Traditions: The Philistines and Israelite History. p. 64. «For while Ashdod here may represent Philistia [...], the Ašdôdît at issue was probably, from its historical setting in the Achaemenid period, a form of Aramaic or another non-Hebrew West Semitic tongue, not something Indo-European from the Aegean or Anatolia.»
  27. Bonfante, Who Were the Philistines, pág. 251-262
  28. Jones, The Philistines and the Hearth, pág. 343 y ss.
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  40. S. Ehrlich, Carl (1996). The Philistines in Transition: A History from Ca. 1000-730 B.C.E. (en inglés). Leiden: BRILL. p. 235. ISBN 9004104267. Consultado el 8 de agosto de 2017.
  41. La primera sugerencia en dicha dirección aparece en Noordtzij: De Filistijnen, citada en Bonfante: Who Were the Philistines, pág. 252, nota 4. Bonfante defendió un origen ilirio de los basándose en los παλαιστινοί (palaistinoí) de Palaeste, una ciudad del Epiro, añadiéndole el sufijo ilirio -ino utilizado para grupos étnicos. La conexión sugerida se introdujo en: Jacobsohn, Hermann (1914). Berliner Philologische Wochenschrift 34: 483.
  42. Katicic. Ancient Languages of the Balkans. pp. 69-70. «The scholiast to Homer Il. 16.233 has Πελαστικέ instead of Πελασγικέ. This is a lectio difficilior and has, as Budimir stresses, to be given full attention. If we connect it with Παλαιστή (a toponym in Epirus), the deae Palaestinae which belong there, with palaestinus (the older name of the Strymon), with πενέσται (the name of the unfree population in ancient Thessaly), and with πελάσται/πελαῖσται (the term for the labouring population of Attica according to the lexicographers Ammonius and Pollex) it becomes highly probable that Pelastai/Palastai/Palaistai is the original form of the ethnic name that, as Budimir believes, denotes the speakers of Pre-Greek Indo-European wherever they spread. [...] The form Πελασγοί is a literary blending of Pelastai and πέλαγος 'the sea' [...] In Hebrew sources the Indo-European immigrants from the Balkan are known as Pəlištîm, and Egyptian sources mention the invaders as p-r-s-t. The Biblican Philistines are thus, according to Budimir, Indo-European intruders coming from the Aegean and the Balkan via Crete.»
  43. a b c d e «filisteu -ea». Gran Enciclopèdia Catalana (en catalán). Consultado el 12 de septiembre de 2015.
  44. Dothan, The Philistines and Their Material Culture.
  45. Merrill. The Zondervan Encyclopedia of the Bible. «Little is known of the Philistine language or script. There is never any indication in the Bible of a language problem between the Israelites and Philistines. The Philistines must have adopted the local Semitic language soon after arriving in Canaan, or they might have already known a Semitic language before they came. Their names are usually Semitic (e.g., Ahimelek, Mitinti, Hanun, and the god Dagon). But two Philistine names may have come from the Asianic area: Achish has been compared with Anchises, and Goliath with Alyattes. A few Hebrew words may be Philistine loanwords. The word for helmet (koba H3916 or qoba H7746) is a foreign word often attributed to the Philistines. The term for "lords," already mentioned (seren), can possibly be connected with tyrannos ("tyrant"), a pre-Greek or Asianic word. Some have connected three seals discovered in the excavations at Ashdod with the Philistines. The signs resemble the Cypro-Minoan script. Three inscribed clay tablets from Deir Alla (SUCCOTH) also have been attributed to the Philistines. These signs resemble the Cypro-Mycenaean script. Both the seals and clay tablets are still imperfectly understood.»
  46. Sergent, Les indo-européens, pág. 108.
  47. Easton's Bible Dictionary (1897)
  48. Técnicamente designado por la referencia Papyrus British Museum 9999.
  49. Finkelstein y Silberman, La Biblia desenterrada, pág. 386.
  50. a b c d e f g h i j k l Tischler, All the things in the Bible, I, pág. 482
  51. Jueces 13:1-5
  52. 1Samuel 5:1-2
  53. Jueces 16:23
  54. a b Machinist, Biblical Traditions: The Philistines and Israelite History, pág. 53 y ss.
  55. 1 Samuel 6:18 y 1 Samuel 6:27-29
  56. Yasur-Landau. The Philistines and Aegean Migration at the End of the Late Bronze Age. p. 342. «The number of migrants that reached Philistia in the twelfth century cannot be established, yet something can be said about the scale of migration (Chapter 8). According to calculations of the inhabited area, the population of Philistia after the arrival of the migrants numbered about twenty five thousand in the twelfth century (reaching a peak of thirty thousand in the eleventh century). The continuation of local Canaanite material culture and toponyms indicates that a good part of the population was local. The number of migrants amounted, at most, to half of the population, and perhaps much less. Even the migrant population probably accumulated over at least two generations, the minimum estimated time for the continuous process of migration.»
  57. a b c d Machinist, Biblical Traditions: The Philistines and Israelite History, pág. 57.
  58. Machinist, Biblical Traditions: The Philistines and Israelite History, pág. 71, nota 25.
  59. El término se utiliza como rango militar en el Israel actual, correspondiendo al de capitán.
  60. Sapir, Hebrew 'argáz, a Philistine Word, pág. 272-281
    Según este artículo se trata de la caja de un carro, «una palabra presumiblemente no semítica» (pág. 274).
  61. Según Sapir (Hebrew ’argáz, a philistine word, pág. 279, nota 29) se trata de un término «común de propiedad del indoeuropeo» y menciona el griego πόσις, el lituano -pati-s, -pats y el tocario A pats.
  62. Singer, Egyptians, Canaanites and Philistines in the Period of the Emergence of Israel, pág. 282-338
  63. Davis, Cypro-Minoan in Philistia?, pág. 40-74
  64. a b Maeir, A Late Iron Age I/early Iron Age IIA Old Canaanite Inscription from Tell es-Sâfi/Gath, Israel, pág. 39-71
  65. Silberstein, The Other in Jewish Thought and History, pág. 71
  66. a b Edwards, The Cambridge Ancient History, pág. 501
  67. Yasur-Landau, The Philistines and Aegean Migration at the End of the Late Bronze Age, pág. 309.
  68. Cross, A Philistine Ostracon From Ashkelon, pág. 64
  69. Gitin, A Royal Dedicatory Inscription from Ekron, pág. 1-18
  70. Callev, The Canaanite Dialect of the Dedicatory Royal Inscription from Ekron
  71. Fahlbusch, The Encyclopedia of Christianity, pág. 185.
  72. Machinist, Biblical Traditions: The Philistines and Israelite History, pág. 60
  73. 1 Samuel 13:19-22

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Enlaces externos

Abner

Abner es un personaje bíblico que aparece en el Libro de los Reyes y también en primer libro de Samuel (17:55-58) (20:25) (26:5-16) y segundo libro de Samuel (2:8-31) (3:6-39) (4:1). El relato de la Biblia lo presenta como familiar de Saúl, de la tribu de Benjamín, que llega a ser general y hombre de confianza del primer rey de Judá, en las campañas contra los filisteos. Fue él quien condujo a David, con la cabeza de Goliat en la mano, ante Saúl.​

Su nombre significa lámpara de sendero; es hijo de Ner, primo de Saúl y capitán de su ejército. Tras la muerte de éste es Abner quien dirige a las tribus norteñas proclamando rey a Isbaal, hijo de Saúl, en contra de David. Al casarse con Rispá, que había sido concubina de Saúl, Isbaal le retira su confianza y entonces él pone las tribus norteñas a disposición de David; pero, terminadas las negociaciones es asesinado por el general de David, Joab.

La sepultura de Abner se encuentra en las proximidades de la Tumba de los Patriarcas en Hebrón, Palestina.

Es padre de Jaasiel.

Arca de la Alianza

Según la tradición judía y cristiana, el Arca de la Alianza era un cofre sagrado ubicado en el Lugar Santísimo (en hebreo, Kodesh ha-Kodashím) del Tabernáculo, que más tarde se colocó en el Templo de Jerusalén construido por Salomón. Se hizo por mandato del Dios hebreo y según su diseño. Según narra el Libro del Éxodo de la Biblia, dicho cofre contenía las Tablas de la Ley: tablas de piedra en las cuales figuraban inscritos los Diez Mandamientos que Dios entregó a Moisés en el monte Sinaí. Hay quienes sostienen que se trataba de las segundas Tablas y los restos de la primera; por otro lado otros sostienen que además se guardó un rollo de la Torá.​ Una vez desaparecida de la narrativa bíblica, se desconoce su ubicación actual, aunque se han propuesto diversas teorías al respecto.

Asdod

Asdod (hebreo: אַשְׁדּוֹד) es una ciudad del Distrito Meridional de Israel. De acuerdo con la Oficina Central de Estadísticas de Israel (CBS), a fines de 2016 la ciudad tenía una población de 221,591 habitantes.​ Corresponde a la antigua Asdod, una de las cinco ciudades-estado de los filisteos, que fue posteriormente controlada por israelitas, bizantinos, cruzados y árabes.​ Actualmente es un importante puerto marítimo y pesquero del país.

Asdod es un importante centro industrial de la región. El puerto de Asdod es el mayor puerto de Israel donde se importa el 60% de los bienes en el país.

El primer asentamiento documentado con fechas de la ciudad de Asdod a la cultura cananea es del siglo XVII a. C.,​ lo que es una de las ciudades más antiguas del mundo. Asdod es mencionado 13 veces en la Biblia. Durante su historia, la ciudad fue dominada sucesivamente por los filisteos, los israelitas, egipcios, griegos, romanos, los bizantinos, los cruzados, los árabes, los otomanos, los británicos y finalmente el nuevo estado moderno de Israel.​

La moderna Asdod fue fundada en 1956 en las colinas de arena cerca del sitio de la antigua ciudad, e incorporada como ciudad en 1968, con un terreno arenoso de aproximadamente 60 kilómetros cuadrados. Al ser una ciudad planificada, la expansión siguió una principal plan de desarrollo, lo que facilitó el tráfico y la prevención de la contaminación del aire en las zonas residenciales, a pesar del crecimiento de la población. Según la Oficina Central de Estadísticas de Israel, Asdod tenía una población de 221.591 habitantes a finales de 2016, es la sexta ciudad más grande de Israel,​ y tenía una superficie de 47.242 kilómetros cuadrados).​

Baal

Baal (en semítico cananeo 𐤁‏𐤏‏𐤋‏‏ , «amo» o «señor»; en hebreo, בָּעַל‎ ; en árabe, بعل ) es una antigua divinidad de varios pueblos situados en Asia Menor y su área de influencia: babilonios, caldeos, cartagineses, fenicios (asociado a Melkart), filisteos, israelitas y sidonios. Era el dios de la lluvia, el trueno y la fertilidad.

Por otra parte, Moloch Baal se trata de un dios de origen canaanita que fue adorado por los fenicios, cartagineses y sirios. Era considerado el símbolo del fuego purificante, que a su vez simboliza el alma. Se le identifica con Cronos​ y Saturno.

Batalla del monte Gilboa

La batalla del Monte Guilboa fue una batalla entre filisteos e israelitas en la cual estos últimos eran comandados por Saúl, su rey. La batalla fue una victoria para los filisteos y provocó el suicidio de Saúl, muriendo en esta batalla 3 de sus hijos, entre ellos el gran amigo intimo del futuro rey David, Jonatán quién murió al ser herido con una lanza.

Desde la llegada de los pueblos del mar, alrededor de 1200 a. C. los filisteos hostigaban constantemente a los israelitas, ya que contaban con la tecnología de la manufactura del hierro y la experiencia griega en tecnología militar.

Solo hubo reveses para los filisteos en breves periodos, cuando los israelitas estuvieron dirigidos por Sansón y por Samuel.

Pero ya con la monarquía bajo Saúl, los filisteos comenzaron a sufrir derrotas más seguidas.

Varias de estas batallas fueron ganadas gracias a la habilidad de David, un joven pastor de ovejas de Bet Lejem. Este último comenzó a ganar cada vez más popularidad entre los israelitas, por lo que Saúl comenzó a tramar contra él, al ver peligrar su reino.

David al notar que su vida corría peligro, huyó de Saúl y se refugió un par de veces entre los filisteos de Gat. Solo la segunda vez tuvo éxito. El rey de Gat, llamado Acis o Avimelej, lo recibió como refugiado, lo contrató como mercenario y le dio la aldea de Siklag para vivir con sus soldados. Posteriormente las tensiones entre israelitas y filisteos aumentaron hasta el punto, que las dos naciones se declararon la guerra.

La batalla se desarrolló en el Monte Gilboa. David se disponía a participar en contra de su nación del lado de los filisteos, pero los reyes de otras ciudades filisteas se opusieron a que David los acompañara, ya que temían que se podría poner del lado de sus compatriotas, por esta razón le fue prohibido a David y a sus hombres participar en la batalla.

Saúl había ido la noche anterior a la batalla a consultar a una adivina, la cual hizo volver un supuesto espíritu del profeta Samuel, que le dijo que moriría y perdería su reino.

En la batalla, los israelitas fueron ampliamente superados por las armas de hierro de los filisteos, incluso historiadores han afirmado que el ejército de Saúl estaba compuesto por soldados voluntarios, sin entrenamiento y sin armadura.

En la batalla murieron 3 hijos de Saúl, Jonatán, Maljishua, y Avinadav. El rey herido y presumiendo que sería capturado por los filisteos, le pidió a su escudero que lo matara, pero este se negó, por lo que Saúl se mató con su propia espada.

David cuando supo de la noticia, lloró y mató al mensajero que pretendía haber asesinado a Saúl, para obtener beneficios. En lugar de alegrarse por la muerte de su enemigo, compuso un canto en su honor y en el de su amigo Jonatán.

Canaán

Canaán es la denominación antigua de una región de Asia Occidental, situada entre el mar Mediterráneo y el río Jordán y que abarcaba parte de la franja sirio-fenicia conocida también como el Creciente fértil. En la actualidad se corresponde con Israel, Palestina (la Franja de Gaza y Cisjordania), la zona occidental de Jordania y algunos puntos de Siria y Líbano. Sus límites comprenderían desde la antigua Gaza al sur, hasta la desembocadura del río Orantes al norte, englobando todas las tierras no desérticas del interior, hasta una profundidad de unos 150 km desde la costa del mar Mediterráneo, hasta algunos kilómetros más allá de la ribera oriental del río Jordán.

𐤊‏𐤍‏𐤏‏𐤍‏ (Knʕn) en fenicio

כְּנַעַן (Kanaʕan) en hebreo

کنعان (Kanaʕān) en árabe

Χαναάν (Janaán) en griego

Conflicto israelí-palestino

El conflicto israelí-palestino (en hebreo: Ha'Sikhsukh Ha'yisraeli-Falestini; en árabe: النزاع الفلسطيني - الإسرائيلي, al-Niza'a al'Filastini al 'Israili) es el conflicto social y armado en curso entre israelíes y palestinos que se remonta a principios del siglo XX.​ En respuesta al creciente antisemitismo contra los judíos que se vivía en Europa, a finales del siglo XIX surgió un movimiento sionista, que defendía el establecimiento de los judíos en Israel. Muchos judíos emigraron a Israel después de la Primera Guerra Mundial, pero al término de la Segunda Guerra Mundial y la conmoción causada por el Holocausto se aprobó la partición de lo que había sido el mandato británico en Palestina en dos: la parte judía y la parte árabe. Los árabes no lo aceptaron, y en 1948 declararon la guerra al recién creado estado de Israel, pero fueron derrotados por los israelíes.

El conflicto es de gran envergadura, y el término se utiliza también en referencia a las primeras fases del mismo, que enfrentó a las poblaciones judías (Yishuv) y árabes que vivían en Palestina bajo el Imperio otomano​ y posteriormente el Mandato británico de Palestina, como parte de la partición del Imperio otomano. Forma además parte del conflicto árabe-israelí. Las claves de las cuestiones pendientes de este conflicto son: el reconocimiento mutuo, el establecimiento de fronteras seguras, los derechos de agua, los asesinatos de civiles palestinos (contando niños y mujeres), el terrorismo palestino, el control de Jerusalén, los asentamientos israelíes, la libertad de movimiento palestino y la legalidad en materia de refugiados. La violencia resultante del conflicto ha llevado a diversas posturas internacionales del conflicto, así como la seguridad y otros problemas de derechos humanos, dentro y entre ellos mismos.

Se han hecho muchos intentos para negociar una solución de dos estados, lo que implica la creación de un Estado palestino independiente junto a un estado judío independiente o junto al Estado de Israel (después del establecimiento de Israel en 1948). En el año 2016, según el estudio​ realizado por el Instituto de Democracia de Israel y el Centro Palestino para Investigación Política y de Encuestas, una mayoría de israelíes y palestinos, preferían los dos Estados como medio para resolver el conflicto en vez de cualquier otra solución. Por otra parte, una considerable mayoría de la población judía considera justa la exigencia palestina de creación de un Estado independiente, y cree que Israel puede aceptar el establecimiento de tal Estado. La mayoría de los palestinos y los israelíes ven en Cisjordania y la Franja de Gaza como el lugar ideal del hipotético Estado palestino en una solución de dos Estados. Sin embargo, hay áreas importantes de desacuerdo sobre la forma de un acuerdo final y también en cuanto al nivel de credibilidad que cada lado aprecia en el otro en la defensa de los compromisos básicos.​

Dentro de las sociedades israelí y palestina, el conflicto genera una gran variedad de puntos de vista y opiniones. Esto pone de relieve las profundas divisiones que existen no sólo entre israelíes y palestinos, sino también dentro de cada sociedad. Un sello distintivo del conflicto ha sido el nivel de violencia que fue testigo de casi toda su duración. Los enfrentamientos se han llevado a cabo por los ejércitos regulares, grupos paramilitares, células terroristas y personas. Estos enfrentamientos no se han limitado estrictamente al campo militar y han causado un gran número de víctimas mortales en la población civil de ambas partes.

Hay importantes actores internacionales involucrados en el conflicto. Las dos partes que participan en la negociación directa son el Gobierno de Israel, actualmente liderado por Benjamin Netanyahu, y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), actualmente presidida por Mahmud Abbas. Un contingente internacional, conocido como el Cuarteto sobre Oriente Medio, media en las negociaciones oficiales. El Cuarteto está formado por un enviado especial de los Estados Unidos, otro de Rusia, un tercero de la Unión Europea, y el de las Naciones Unidas. La Liga Árabe es otro actor importante, que ha propuesto un plan de paz alternativo. Egipto, miembro fundador de la Liga Árabe, ha sido históricamente un participante clave.

Desde 2003, la parte palestina ha sido fracturada por el conflicto entre las dos facciones principales: Fatah, el partido tradicionalmente dominante, y su posterior rival electoral, Hamás. A raíz de la toma del poder de Hamás en la Franja de Gaza en junio de 2007, el territorio controlado por la Autoridad Nacional Palestina (el gobierno interino palestino) se divide entre Fatah en Cisjordania, y Hamás en la Franja de Gaza. La división del mando entre las partes ha provocado el colapso del gobierno bipartito de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Las negociaciones directas entre el Gobierno israelí y el liderazgo palestino se iniciaron en septiembre de 2010, y se dirigían a alcanzar un acuerdo sobre el estatus oficial final.

Dalila

Dalila (en hebreo דְּלִילָה, ‘ debilitó’, ‘desarraigó’ o ‘empobreció’, de la raíz dal, ‘débil’ o ‘pobre’) era la «mujer en el valle de Soreq» a la que amó Sansón y que fue su perdición en el bíblico Libro de los Jueces (capítulo 16).

Los filisteos, enemigos de Israel, se dirigieron a Dalila para descubrir el secreto de la fuerza de Sansón. Tres veces preguntó Dalila a Sansón el secreto de su fuerza y tres veces él le dio una respuesta falsa. A la cuarta le dio la auténtica razón (que no se cortaba el pelo en cumplimiento de un voto a Dios) y Dalila le traicionó con sus enemigos.

Algunos consideran que una de las falsas respuestas dadas por Sansón (que su fuerza le abandonaría si su pelo no estaba entretejido en un tejido) es una reminiscencia del arcano arte femenino del hilado, que también es inherente a los mitos de Penélope, Circe y Aracne.

«Soreq» sólo está específicamente identificado como un lugar en la historia de Sansón. Jerónimo menciona un «Cafarsoreq» que estaba cerca de Saraa. En el Israel moderno hay un valle de Soreq e incluso un viñedo de Soreq (desde 1994-5). Sin embargo, «Soreq» es la vid en Génesis 49:11, Isaías 5:2 y Jeremías 2:21. Sansón había sido dedicado desde el vientre de su madre como nazireo, por lo que tenía prohibido tocar el vino y cortarse el pelo. Dalila puede haber sido una «mujer-vid» (compárese con el mítico nombre griego Enone), personificando las tentaciones femeninas de la vida que traicionarían su dedicación nazirea.

John Milton la presentó como descarriada y estúpida pero amablemente tentadora, muy parecida a su versión de Eva, en su obra de 1671 Sansón Agonista.

Dinastía XXI de Egipto

La Dinastía XXI transcurre de ca. 1070 a 945 a. C. (von Beckerath), dando comienzo al Tercer periodo intermedio de Egipto.

Reinando Ramsés XI, hacia 1070 a. C., Herihor, que era el jefe del ejército, chaty del Alto Egipto, virrey de Nubia y Sumo sacerdote de Amón, se autoproclamó rey de Egipto en Tebas, aunque sólo tuvo influencia sobre su región. A la vez, Esmendes, chaty del Bajo Egipto, el delta del Nilo, inició un segundo linaje de gobernantes, con capital en Tanis. Esta familia de mandatarios fue denominada por Manetón la dinastía XXI.

En esta época los israelitas, dirigidos por David, finalizan la disputa con Siria, derrotan a los filisteos, someten a las pequeñas naciones vecinas y fundan un imperio israelita que llegaría desde la península del Sinaí hasta el norte del río Éufrates, incluyendo casi toda la costa oriental del mar Mediterráneo.

Filistea

Filistea (en hebreo, פלשת‎, Pəlešet, «Filistea»; ארץ פלשתים, ʾerets pelishtīm, «tierra de filisteos»; en griego, γῆ τῶν Φυλιστιείμ, gḗ tṓn Phylistieím, «tierra de los filisteos») era, de acuerdo con fuentes bíblicas,​ una pentápolis ubicada en el suroeste del Levante mediterráneo y comprendía el territorio de cinco ciudades principales: Ascalón, Asdod, Ecrón, Gat y Gaza.​ Aparece mencionada como parusata (convencionalmente transcrito peleset) en fuentes egipcias y como palastu en fuentes asirias.​

Goliat

Goliat es un nombre propio masculino en su variante en español. Procede del hebreo גולית, aunque el nombre es probablemente de origen filisteo.​ Se le suele atribuir el significado de «el que vive peregrinando».

Hijo de Dios

Hijo de Dios es un concepto teológico utilizado en las religiones judía y cristiana para designar a una persona que tiene una relación directa e íntima con una divinidad. Sin embargo, las características e implicaciones de la expresión son muy diferentes en ambas tradiciones religiosas.

Historia del antiguo Israel

La historia del antiguo Israel es la historia de los israelitas, es decir, los habitantes del Reino de Israel y el Reino de Judá, dos Estados de la Edad de Hierro ubicados en el antiguo Oriente Próximo. Los restos arqueológicos más antiguos de la civilización israelita se fechan entre los siglos XII y X a. C. y el nombre «Israel» se menciona por primera vez en el 1209 a. C..​ En el siglo X a. C., Reino de Israel se convirtió en una potencia regional hasta su conquista por el Imperio asirio en el 722 a. C.. El Reino de Judá, situado al sur de Israel, surgió alrededor del siglo IX o VIII a. C. y, tras ser un reino independiente, se convirtió en un Estado clientelar primero del Imperio asirio y después del Imperio babilónico. Cuando los israelitas se levantaron contra la dominación babilonia, el Imperio babilonio conquistó y destruyó la ciudad de Jerusalén y llevó a los judíos al exilio en lo que se conoce como el Cautiverio de Babilonia.

Se concentra especialmente en el estudio de los hebreos o israelitas durante este período, y de forma secundaria en los otros pueblos con los que convivieron —como amonitas, amorreos, fenicios, filisteos, hititas, madianitas y moabitas—. Las fuentes sobre este período son principalmente los escritos bíblicos —la Biblia hebrea o Tanaj, conocida por los cristianos como Antiguo Testamento—, el Talmud, el libro etíope Kebra Nagast y los escritos de Nicolás de Damasco, Artapano de Alejandría, Filón de Alejandría y Flavio Josefo. Asimismo, otra fuente principal de información son los descubrimientos arqueológicos en Asiria, Babilonia, Egipto o Moab, así como los vestigios e inscripciones en el propio territorio de estudio de las regiones.

Idioma filisteo

El idioma filisteo era la lengua de los filisteos, hablada —y raramente inscrita— en la franja costera del suroeste de Canaán, concretamente en la pentápolis formada por Gaza, Ascalón, Asdod, Gat y Ecrón. Dejó de escribirse, y presumiblemente de hablarse, hacia finales del siglo IX a. C., cuando fue sustituida por alguna rama de las lenguas cananeas locales (fenicia o hebrea).​

Lenguas cananeas

Las lenguas cananeas son una subfamilia de las lenguas semíticas que fueron habladas por los antiguos pueblos de la región de Canaán, incluyendo cananeos, hebreos, fenicios y filisteos. Todas ellas se extinguieron como lenguas nativas al principio del primer milenio de nuestra era, aunque el hebreo permaneció en el uso literario y religioso entre los judíos, y fue revivido como lengua habitual hablada en el siglo XIX por Eliezer Ben Yehuda. Los fenicios (y especialmente la expansión cartaginesa) difundieron su lengua cananea hacia el Mediterráneo occidental durante un tiempo, pero allí también desapareció, aunque parece haber sobrevivido algo más que en Fenicia misma.

Pueblos del mar

Los pueblos del mar es la denominación con la que se conoce a un grupo de pueblos de la Edad del Bronce que migraron hacia Oriente Próximo durante el 1200 a. C. Navegaban por la costa oriental del Mediterráneo y atacaron Egipto durante la dinastía XIX y especialmente en el año octavo del reinado de Ramsés III, de la dinastía XX.​

Algunos estudiosos los hacen responsables del hundimiento de la civilización micénica y del Imperio hitita, a finales del siglo XIII a. C., dando lugar al comienzo de la Edad Oscura, pero esta hipótesis es controvertida.​

Existen escasos documentos sobre quiénes eran los pueblos del mar, dónde y cómo actuaron. Por otro lado, los antiguos textos suelen narrar la historia parcialmente. La arqueología ayuda a comprender situaciones que pueden contradecir a los textos, pero los datos de las excavaciones son escasos en este sentido.

Sansón

Sansón es un nombre proveniente del hebreo tiberiano que significa ' sirve '. Dicho nombre también es a veces asociado con la idea de pertenecer a la luz, significando "del Sol", posiblemente para proclamar el que su portador era radiante y poderoso. Se conoce en árabe como Shama'un.

Según el relato bíblico, Sansón fue uno de los últimos jueces israelitas antiguos. Su historia se describe en el Libro de los Jueces, entre los capítulos 13 y 16.

En el relato Sansón se caracteriza por poseer una figura recia y una fuerza extraordinaria para combatir contra sus enemigos y llevar a cabo actos heroicos, inalcanzables para la gente común, como luchar sin más armas que sus propias manos contra un león, acabar con todo un ejército con solo una mandíbula de burro y hasta derribar un templo filisteo con su propia fuerza. Al mencionar sus hazañas el texto bíblico emplea expresiones tales como "el espíritu de Yahveh le invadió" (Jueces 14, 19), o "el espíritu de Yahveh vino sobre él" (Jueces 15, 14), con lo que el escritor bíblico implica que la fuerza sobrehumana de Sansón provenía únicamente de realizar actos por voluntad de Dios.

Sansón y Dalila (película de 1949)

Sansón y Dalila (Samson and Delilah) es una película estadounidense de 1949, producida y dirigida por Cecil B. DeMille. Fue interpretada por Hedy Lamarr en el papel de Dalila y Victor Mature en el de Sansón. George Sanders, Angela Lansbury y Henry Wilcoxon también participan.

La película es una adaptación de los capítulos XIII a XVI del libro bíblico de los Jueces y de la novela de 1926-1927 Judge and Fool, de Vladimir Jabotinsky.​

Distribuida por Paramount Pictures, Sansón y Dalila es una de las pocas películas estrenadas por la distribuidora antes de 1950 que permanecen en su propiedad. Fue la película más taquillera de 1950. De sus cinco candidaturas a los premios Óscar, ganó dos: a la mejor dirección artística y al mejor diseño de vestuario.

Saúl

Saúl (en hebreo שָׁאוּל|Ša’ul, que significa "deseado" o "implorado", en griego Σαούλ Saoul, en latín; Saúl, en árabe طالوت}}, Ṭālūt o شاؤل}}, Ša'ūl), fue el primer rey de Israel según la Biblia.

Su reinado se ha ubicado tradicionalmente en los últimos años del siglo XI a. C. y se considera que marca la transición para el pueblo hebreo desde una federación de tribus a un Estado.​

El relato bíblico, puesto por escrito entre uno y tres siglos después,​​ indica que Saúl era hijo de Kis (o Cis) de la tribu de Benjamín y que fue ungido rey por el profeta Samuel. El monarca estableció su sede en Gaba, en el territorio de su propia tribu.

Su esposa fue Ahinoam, hija de Ahimaaz, con la cual tuvo cuatro hijos y dos hijas, siendo los varones: Jonatán, Abinadab, Malquisúa, e Isbaal (a veces transcripto como Es-baal y también llamado Isboset​); y las mujeres: Merab (casada con Adriel) y Mical. También tuvo una concubina llamada Rizpah hija de Aiah, quien le dio dos hijos; Armoni y Mefiboset (o Mefibaaal).

Después de algunas batallas victoriosas, fue derrotado por los filisteos en la batalla del monte Gilboa, suicidándose con su propia espada para evitar la captura. En ese mismo combate murieron tres de sus hijos por lo cual la sucesión al trono quedó en disputa entre el único hijo sobreviviente, Isbaal, y su yerno ―casado con Mical― David.

No se conoce la duración del reinado de Saúl, ni la extensión del territorio bajo su control, ya que no aparecen en el texto bíblico y hasta el presente no se conocen evidencias de su reinado. Se considera que reinó entre veinte y veintidós años.​

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