Escritura cuneiforme

La escritura cuneiforme es comúnmente aceptada como una de las formas más antiguas de expresión escrita, según el registro de restos arqueológicos. En 1997 el equipo de Günter Dreyer del ―Instituto Alemán de Arqueología― halló en Umm el-Qaab, cerca de Abidos, un conjunto de 300 vasijas y tablillas de arcilla con escritura jeroglífica egipcia, datadas mediante carbono-14 del 3400 al 3200 a. C, por lo que posiblemente son los más antiguos documentos.

A finales del IV milenio a. C., los sumerios comenzaron a escribir su idioma mediante pictogramas, que representaban palabras y objetos, pero no conceptos abstractos. Una muestra de esta etapa se puede observar en la tablilla de Kish (del 3500 a. C.). Hacia el 2600 a. C. los símbolos pictográficos ya se diferenciaban claramente del ideograma original, y al finalizar ese milenio, con objeto de hacer más fácil la escritura, ya eran completamente diferentes.

La escritura cuneiforme fue adoptada por otros idiomas: el acadio, el elamita, el hitita y el luvita, e inspiró a los alfabetos del antiguo persa y el ugarítico.

El cuneiforme se escribió originalmente sobre tablillas de arcilla ya húmeda, mediante un tallo vegetal biselado llamado cálamo.[1]​ El término cuneiforme proviene del latín cuneus (‘cuña’) por la forma de las incisiones, aunque un antiguo poema sumerio las denomina gag (‘cuñas’).[2]

Durante el período acadio comenzaron también a usarse el metal y la piedra.

En un principio, la escritura a base de pictogramas no era adecuada para escribir conceptos abstractos, los verbos y sus tiempos, los pronombres, etc. Por ello, se comenzaron a emplear ciertos símbolos con valor fonético silábico. Así, por ejemplo, dado que en sumerio el sustantivo «ajo» y el verbo «dar» eran homófonas (sum), el mismo símbolo que se utilizaba para aquél comenzó a usarse con valor fonético para este. Con el paso del tiempo, aplicando similitudes semejantes, se creó un corpus silábico, usado preferentemente para expresar ciertos elementos gramaticales y conceptos abstractos.

El sumerio era una lengua aglutinante, por ello, cuando los acadios adoptaron el cuneiforme para su propia lengua semítica. Dado que el valor fonético y el ideográfico podían confundirse fácilmente, desarrollaron estos unos signos determinantes que indicaban cómo debía leerse cada símbolo. Al final de este proceso, por ejemplo, el símbolo que se leía como an, además del silábico, podía tener otros dos significados: el concepto ‘dios’ o ‘cielo’ y un determinante para indicar que algo tenía naturaleza divina o celeste.

SAG
Evolución del ideograma ‘cabeza’, del 3000 al 1000 a. C.

En algunos conjuntos de tablillas, como los de Uruk, se han contado hasta 2000 signos cuneiformes diferentes. En los siglos sucesivos, tal variedad se redujo enormemente, hasta que durante el período acadio eran usados con asiduidad unos 600.

Escritura cuneiforme
Xerxes Cuneiform Van

Cuneiforme trilingual, inscripción de Jerjes I
Tipo Silabario
Idiomas acadioeblaítaelamitahattihititahurritaluvitasumerio • urartiano • persa antiguo
Creador(es) c. 3200 a.C.
Época c. siglo XXXI a. C. al siglo I d.C.
Estado descifrado
Relacionado con Protoescritura
Sistemas hermanados Ninguna, forma influenciada por el ugarítico, aparentemente inspirado por el Persa antiguo
Área en Unicode U+12000 a U+123FF Cuneiforme
U+12400 a U+1247F Números y puntuación
ISO 15924 Xsux, 020

Descubrimiento

Cuneiform script2
Escritura cuneiforme

Europa tuvo constancia de esta escritura gracias al viajero italiano Pietro Della Valle, que hizo escala en Persépolis aproximadamente hacia el año 1621. Una vez allí, no sólo dejó constancia por escrito de la magnífica y antigua capital del Imperio aqueménida, sino que también copió una serie de peculiares signos grabados en las ruinas de las puertas del palacio de dicha ciudad y que además figuraban en tres versiones.

En 1700, Thomas Hyde ―profesor de la Universidad de Oxford― acuñó el término «cuneiforme» para estas inscripciones, cuando publicó un trabajo sobre los logros obtenidos por Della Valle. El título de su obra: Dactuli pyramidales seu cuneiformes, dio nombre a esta original escritura.[3]

Descifrado

Años más tarde, en 1835 Henry Rawlinson, un oficial de la armada británica, encontró la Inscripción de Behistún, en un acantilado en Behistún en Persia. Tallada durante el reinado del rey Darío I de Persia (522-486 a. C.), consistía en textos idénticos escritos en los tres lenguajes oficiales del imperio: persa antiguo, babilonio y elamita. La importancia de la inscripción de Behistún para el descifrado de la escritura cuneiforme es equivalente al de la piedra de Rosetta para el descifrado de los jeroglíficos egipcios.

Rawlinson dedujo que el persa antiguo usaba un alfabeto silábico y lo descifró correctamente. Trabajando de manera independiente, el asiriólogo irlandés Edward Hincks también contribuyó al descifrado. Después de traducir el persa, Rawlinson y Hincks comenzaron a traducir los otros. En gran medida fueron ayudados por el descubrimiento de la ciudad de Nínive por Paul-Émile Botta en 1842. Entre los tesoros descubiertos por Botta estaban los restos de la gran biblioteca de Asurbanipal, un archivo real que contenía varios miles de tablas de arcilla cocidas con inscripciones cuneiformes.

En 1851, Hincks y Rawlinson podían leer ya 200 signos babilonios. Pronto se les unieron otros dos criptólogos, un joven estudiante de origen alemán llamado Julius Oppert y el versátil orientalista británico William Henry Fox Talbot. En 1857 los cuatro hombres se conocieron en Londres y tomaron parte en el famoso experimento para comprobar la precisión de sus investigaciones.

Edwin Norris, el secretario de la Real Sociedad Asiática, le dio a cada uno de ellos una copia de una inscripción recientemente descubierta datada en el reinado del emperador asirio Tiglath-Pileser I. Un jurado de expertos fue convocado para examinar las traducciones resultantes y certificar su exactitud. Las traducciones resultantes de los cuatro expertos coincidían en todos los puntos esenciales. Hubo por supuesto algunas pequeñas discrepancias. El inexperto Talbot había cometido unos cuantos errores, y la traducción de Oppert contenía unos cuantos pasajes dudosos debido a que el inglés no era su lengua materna. Pero las versiones de Hincks y Rawlinson eran virtualmente idénticas. El jurado declaró su conformidad, y el descifrado de la escritura cuneiforme acadia pasó a ser un hecho consumado.

Uso

Los signos cuneiformes eran escritos por escribas usando cuñas principalmente sobre tablillas, casi siempre de arcilla y ocasionalmente de metal, que luego se guardaban en una suerte de primitivas bibliotecas, escrupulosamente organizadas, que servían para el aprendizaje de futuros escribas. Estas bibliotecas pertenecían a la escuela de cada ciudad o, a veces, a colecciones particulares.

Las tablillas estaban escritas en un número variable de columnas y contenían:

  • La serie y el número de la tablilla en esa serie, para su correcta catalogación.
  • El texto.
  • Colofón, que contiene a su vez la primera línea de la siguiente tablilla, el propietario, el año de reinado del soberano correspondiente, en ocasiones los títulos del mismo, la ciudad de la escuela y el nombre del escriba y, raramente, el autor.

Nótese el parecido de ese sistema con la operativa moderna de los protocolos de escribanos y notarios.

Evidentemente el uso no quedaba restringido a las tablillas; por ejemplo, encontramos escritos en los ladrillos de la Babilonia del primer milenio el nombre de Nabucodonosor II.

Transliteración

La escritura cuneiforme tiene un formato específico de transliteración. Debido a la polivalencia del sistema de escritura, la transliteración no es únicamente sin perdida, sino que además puede contener más información que el documento original. Por ejemplo, el signo DINGIR en un texto hitita puede representar tanto la sílaba hitita an o puede ser parte de una frase acadia, representando la sílaba il, o puede ser un sumerograma, representando el significado sumerio original, dios.

De este modo, en ambientes cultos (escuelas de escribas) o ante falta de palabras formadas se utilizaba el idioma sumerio, en el que cada palabra equivale a un signo, mientras que ese mismo signo podía ser una sílaba en, por ejemplo, neobabilónico, en un primer paso hacia el sistema de letras latino.

Unicode

La escritura cuneiforme forma parte del estándar Unicode desde la versión 5.0 de julio de 2006, codificada en dos bloques diferentes pertenecientes al plano suplementario multilingüe (SMP).[4]

  • Bloque U+12000–U+1237F: escritura cuneiforme, 879 caracteres.
  • Bloque U+12000–U+1237F: numerales y signos de puntuación, 103 caracteres.

Referencias

  1. Bramanti, Armando (2015). «The Cuneiform Stylus. Some Addenda». Cuneiform Digital Library Notes 2015 (12).
  2. Michalowski, Piotr (2004), pág. 25.
  3. McCall, Henrietta, Mitos mesopotámicos, 1994.
  4. Unicode, Inc. «New Characters». Unicode 5.0.0 (en inglés).

Bibliografía

  • Michalowski, Piotr (2004). «2. Sumerian». R. D. Woodard, ed. The Cambridge Encyclopedia of the World's Ancient Languages. Cambridge University Press. pp. 19-59. ISBN 0 521 56256 2.
  • Stolper, Matthew W. (2004). «3. Elamite». R. D. Woodard, ed. The Cambridge Encyclopedia of the World's Ancient Languages. Cambridge University Press. pp. 60-94. ISBN 0 521 56256 2.
  • Huehnergard, John; Woods, Christopher (2004). «8. Akkadian and Eblaite». R. D. Woodard, ed. The Cambridge Encyclopedia of the World's Ancient Languages. Cambridge University Press. pp. 218-287. ISBN 0 521 56256 2.
  • Watkins, Calvert (2004). «18. Akkadian and Eblaite». R. D. Woodard, ed. The Cambridge Encyclopedia of the World's Ancient Languages. Cambridge University Press. pp. 551-575. ISBN 0 521 56256 2.

Enlaces externos

Acad

Acadia, Acad o Tierra de Acadia, está en la Baja Mesopotamia, entre Asiria al noroeste y Sumeria al sur, durante el periodo de la historia antigua anterior a Babilonia, donde se originó la lengua acadia. Tierra (en acadio, mat) es un término que equivale a decir país: así, la tierra de Israel, la tierra de Hatti, la tierra de Egipto, para referirse a los países de Israel, Hatti o Egipto, por ejemplo. También se llamó Akkad a una ciudad (véase, Agadé), muy importante en la región durante ese período, y de la cual toda esta área o región, la tierra de Acadia, el país de los acadios, derivó su nombre. La Acadia Mesopotámica no debe confundirse con las antiguas colonias francesas de la costa este del Canadá las cuales también se llaman Acadia.

Babilonia, como región, se originó a partir de los territorios combinados de Acadia y Sumeria. La lengua acadia evolucionó para formar la lengua babilónica, mientras que la lengua sumeria desapareció. Los acadios, aunque utilizaron la escritura cuneiforme, al igual que los sumerios, la tradujeron a su lengua.

No se conocen documentos escritos en la lengua acadia anteriores a la época de Sargón I el Grande o Sargón de Acad. Sargón es tradicionalmente descrito como el primer gobernante de un imperio unificado de Acadia y Sumeria. Antes de él, Sumeria comenzó a expandirse bajo el gobierno de un rey llamado Lugalzagesi de Umma y rey de Uruk (la Erech de la Biblia). Sin embargo, Sargón llevó el proceso más allá de todos los intentos de los reyes sumerios que le antecedieron y conquistó muchas de las regiones de los alrededores para crear un imperio que llegó hasta el mar Mediterráneo y Anatolia.

En la literatura asirio-babilónica tardía, el nombre Acadia aparece como parte del título real en conexión con Sumeria, es decir, no semítico: Lugal Kengi (ki) Uru (ki), que equivale a la expresión acadia sar mat Sumeri u Akkadi, es decir, "Rey de Sumeria y Acadia", que parece haber significado simplemente "Rey de Babilonia", esto es, Rey de la Baja Mesopotamia, la tierra de Senaar de los antiguos, la Sumeria originaria o bien, Rey de Caldea (la mat-Kaldu de los antiguos).

Los acadios eran nómadas semitas, pueblos originarios de la península arábiga, que comenzaron a moverse hacia el Creciente Fértil coincidiendo con la prosperidad de las primeras ciudades-estado mesopotámicas.

Asiriología

Asiriología (del griego Ἀσσυρίᾱ, Asiria y -λογία, estudio) es uno de los llamados estudios clásicos: el estudio arqueológico, histórico y filológico de las culturas del Antiguo Próximo Oriente que usaban la escritura cuneiforme y la lengua acadia y sus dialectos. Otras lenguas como el sumerio, el elamita, el hitita, el hebreo y el arameo también son estudiadas por los asiriólogos, especialmente con fines comparativos.

Los estudios asiriológicos se centran especialmente en Mesopotamia: no sólo en Asiria (su zona septentrional), sino también en Babilonia (su zona central) y en Sumeria (su zona meridional, donde apareció inicialmente la civilización); de forma que también se usa muy habitualmente el término sumeriología.

Además de los testimonios indirectos, procedentes de la literatura bíblica y grecorromana, la principal fuente documental para la asiriología o sumeriología es el gran número de tablillas cuneiformes halladas en los yacimientos arqueológicos de la región.

El estudio de las primeras ciudades de la región (y del mundo), como Ur, es de un valor incalculable para entender el nacimiento y desarrollo de fenómenos centrales para la historia humana, como el proceso de urbanización, la escritura, la ciencia y la técnica, la religión, el poder político y la guerra.

Asurbanipal

Assurbanipal (acadio Aššur-bāni-apli); siríaco "ܐܵܫܘܿܪ ܒܵܢܝܼ ܐܵܦܠܝܼ"; "Assur es el creador de su heredero";​ 668 a. C. – c. 627 a. C.),​(a veces mencionado como Ashurbanipal o Assurbanipal), fue el último gran rey de Asiria.

Hijo de Esarhaddon y nieto de Senaquerib y Naqi'a (Zakutu), es famoso por ser uno de los pocos reyes de la antigüedad que sabía leer y escribir. Durante su reinado, la cultura asiria alcanzó su apogeo, lo cual se aprecia en los palacios de Nínive.

Era conocido con diversos nombres: en el Antiguo Testamento, es mencionado como Osnaper (libro de Esdras, 4:10), los griegos lo conocían como Sardanapal, y el historiador romano Marco Juniano Justino, como Sardanapalus.​ Este es el nombre que pasó a los textos medievales el cual en español se conoce como Sardanápalo.

En el reinado de Asurbanipal, el esplendor asirio era evidente no sólo en su poderío militar, sino también en su cultura y las artes. Asurbanipal creó la biblioteca de Nínive, la cual fue la primera biblioteca que recogió y organizó el material de forma sistemática. En Nínive se recogió toda la literatura disponible en escritura cuneiforme en aquel entonces.​ También se encargó de restaurar el templo E.mes.lam​​ y de realizar reconstrucciones y ampliaciones en el templo de E.zida.​

Algunas tablillas de la biblioteca de Nínive conservan las versiones más completas del poema de Gilgamesh,​ en los lenguajes sumerio y acadio. Otras eran usadas como diccionarios sumerio-acadio, mientras que algunas contenían textos sobre astronomía y astrología.

Biblioteca de Asurbanipal

La biblioteca de Asurbanipal fue una gran biblioteca en la ciudad asiria de Nínive, iniciada por el rey Sargón II, que reinó desde el 722 al 705 a. C. y ampliada por el rey Asurbanipal (669-627 a. C.). Se encontraba situada en el recinto del palacio.​

La biblioteca alojaba una extensa colección de tablillas hechas de arcilla, cubiertas de una escritura fina por ambos lados. Se llegaron a reunir hasta 22 000 tablillas, encontradas bajo los escombros del palacio real en Nínive.​ Fue famosa y muy considerada desde su creación. Cuando los babilonios arrasaron Nínive al mando de Nabopolasar en el 612 a. C., destruyeron gran parte de su contenido.​ Se desconoce cuántas tablas de cera, rollos de cuero y papiros se perdieron.

Se trata de la colección más completa que se conoce de escritura cuneiforme, un legado cultural dejado por el rey Asurbanipal que, según las noticias escritas que se conservan sobre su vida, mostró un gran interés por el saber y la ciencia de Mesopotamia y dio orden de buscar y confiscar todas las tablillas posibles, sobre todo en Babilonia. En ellas puede encontrase los temas más diversos:​

gramática

diccionarios

listas oficiales de ciudades

tratados de matemáticas y astronomía

libros de magia

religión

ciencias

arte

historia

literaturaUna de las obras más famosas de la biblioteca es el Poema de Gilgamesh, considerada como la obra narrativa más antigua de la humanidad.​

El rey kchon fue malcriado como un príncipe cuyo destino, en principio, no sería el de reinar, sino el de sacerdote o algún otro cargo importante de la corte. Fue educado en las artes y las ciencias. Fue un rey guerrero y culto. Él mismo escribe de su formación: ....​

Determinativo

Un determinativo, también conocido como taxograma o semagrama, es un ideograma utilizado para sistematizar categorías semánticas de palabras en las escrituras logográficas, lo que ayuda a eliminar ambigüedades en su interpretación.

Los determinativos no tienen una contrapartida directa en el lenguaje hablado, aunque pueden derivar históricamente de glifos para palabras reales. Funcionalmente se asemejan a clasificadores en idiomas del Asia Oriental (incluyendo al chino, vietnamita, tailandés y japonés) y en lenguas de signos.

Se encuentran determinativos en sinogramas (utilizados ampliamente en los idiomas chino, japonés, e incluso a veces, en el coreano y en antiguos escritos vietnamitas), la escritura jeroglífica de los antiguos egipcios, la escritura cuneiforme sumeria, acadia e hitita y la escritura maya.

Por ejemplo, los determinativos de los jeroglíficos egipcios incluyen símbolos de divinidades, personas, partes del cuerpo, animales, plantas y libros/ideas abstractas, lo que ayudaba en su comprensión lectora, pero no en su pronunciación.

Edward Hincks

Edward Hincks (19 de agosto de 1792 - 3 de diciembre de 1866) fue un asiriólogo Irlandés y uno de los descifradores de la escritura cuneiforme mesopotámica.

Escribas en el antiguo Próximo Oriente

Los escribas del antiguo Próximo Oriente eran las personas que conocían la Escritura especialmente la escritura cuneiforme, encargados de redactar textos y también de leerlos y organizar su clasificación en los archivos. Todo sabio tenía que haber recibido una formación de escriba a los que se llamaba en sumerio DUB.SAR (compuesto de DUB “la tabla” y SAR “inscrita”: “aquél que esribe sobre una tablilla”) y en acadio tupsrrum (forma acadia de DUB.SAR, del sumerio).

La complejidad de la escritura cuneiforme y la necesidad de formar escribas especializados en diferentes temas precisaba de una larga formación. Los escribas, una vez preparados, ejercían su profesión que podía cubrir prácticas diferentes. Su cometido particular, esencial en las civilizaciones del antiguo Próximo Oriente (Mesopotamia, Siria, Hatti, Elam, etc.) les confería una posición social particular.

Georg Friedrich Grotefend

Georg Friedrich Grotefend ( Münden, Hannover, 9 de junio de 1775 - Hannover, 15 de diciembre de 1853) fue un lingüista alemán e investigador de la Antigüedad. Fue él quién comenzó el desciframiento de la escritura cuneiforme.

Historia de la escritura

La historia de la escritura comprende los distintos sistemas de escritura que surgieron desde la Edad del bronce (finales del IV milenio a. C.).

Idioma acadio

El acadio (lišānum akkadītum, 𒀝𒂵𒌈 ak.kADû) es una lengua semítica actualmente extinta, hablada en la antigua Mesopotamia principalmente por asirios y babilonios durante el II milenio a. C. En su tiempo llega a ser lingua franca de toda la región.​ Se escribe usando un sistema de escritura cuneiforme derivado del sumerio. El nombre deriva de la ciudad de Acad. El babilonio y el asirio son formas tardías de acadio empleadas en los reinos de Babilonia y Asiria, respectivamente.

El acadio llega a Mesopotamia desde el norte con los pueblos semíticos. Los primeros nombres propios acadios recogidos en textos sumerios se remontan al 2800 a. C., lo que indica que, al menos en esa época, gente de habla acadia se había instalado en Mesopotamia. Las primeras tablillas escritas enteramente en acadio usando el sistema cuneiforme datan de 2400 a. C. pero no hay un uso importante del acadio en la escritura antes del 2300 a. C. Es entonces, al formarse el Imperio acadio con Sargón I,​ que crece la importancia de la lengua y su uso en documentos escritos hasta llegar a convertirse en la lengua dominante en Mesopotamia por espacio de 1000 años. Con esto el acadio relega el uso del sumerio a textos legales o religiosos.

Los faraones egipcios y los reyes hititas usaron el acadio para comunicarse entre sí. Los funcionarios de Egipto escribían en este idioma en sus relaciones con sus vasallos en Siria y la mayoría de las cartas halladas en el-Amarna están escritas en acadio.​

Idioma eblaíta

El eblaíta es un extinto idioma semítico oriental que se habló en el Tercer milenio a. C. en la antigua ciudad de Ebla, en Siria. Está considerado el idioma semítico más antiguo.

El idioma, estrechamente relacionado con el acadio, es conocido por las aproximadamente 17 000 tablillas escritas en escritura cuneiforme y que fueron encontradas entre 1974 y 1976 en las ruinas de la ciudad de Ebla. Las tablillas fueron descifradas en primer lugar por el italiano Giovanni Pettinato.

Idioma luvita

El idioma luvita o luvio forma parte de la extinta rama anatolia de la familia lingüística indoeuropea. El luvita está estrechamente relacionado con el hitita, y estaba entre los idiomas hablados en Arzawa, al oeste o suroeste del área central hitita. Los textos más antiguos, por ejemplo el Código Hitita, se referían a las zonas de habla luvita, incluidas Arzawa y Kizzuwatna, como Luvia. Mucho más tarde, esta misma área llegó a ser conocida como Lidia (o Ludia), la Luddu asiria o la Λυδία griega. Es o bien el directo antecesor del licio o un pariente próximo del antecesor del licio. El luvio es el candidato más probable para el idioma hablado por los troyanos, junto a un posible idioma tirsénico relacionados con el lemnio.

Idioma sumerio

El sumerio (𒅴𒂠 eme-ĝir "lengua nativa") fue la lengua del antiguo Sumer, que se habló en el sur de Mesopotamia desde por lo menos el IV milenio a. C. Fue gradualmente reemplazada por el acadio como lengua hablada hacia el siglo XIX a. C., pero continuó en uso como lengua sagrada y de empleo científico en Mesopotamia hasta comienzos de nuestra era. A partir de ese momento entró en el olvido hasta el siglo XIX. El sumerio no está relacionado con las demás lenguas de la zona ya que no es ni semita, ni camita (no es camito-semítica), ni indoeuropea, ni elamo-drávida (grupo, este último, al que pertenece la lengua elamita, por ejemplo) y se considera una lengua aislada.

El sumerio fue la primera lengua escrita conocida. Su escritura, que fue llamada cuneiforme por la forma de cuña de sus trazos, se empleó más tarde para el acadio, el ugarítico, el elamita, etc. También se adaptó para lenguas indoeuropeas como el hitita, que además poseía una escritura jeroglífica como los egipcios aunque independiente de esta última. También el persa aqueménida adoptó la escritura cuneiforme.

Inscripción de Behistún

La inscripción de Behistún (en persa: بیستون ) es una inscripción monumental en piedra de la época del imperio aqueménida (s. VI a.C.). Está inscrita sobre la pared de un acantilado en la provincia de Kermanshah, al oeste de Irán, a unos 100 metros de altura. Fue ordenada inscribir por Darío I de Persia en algún momento posterior a su accesión al trono del imperio persa en 522 a. C. y antes de su muerte en 486 a. C.

La inscripción incluye tres versiones del mismo texto, en tres lenguajes diferentes, empleando escritura cuneiforme: persa antiguo, elamita y babilonio. Un oficial del ejército británico, Sir Henry Rawlinson, transcribió la inscripción en dos momentos, en 1835 y 1843. Rawlinson pudo traducir el texto cuneiforme en antiguo persa en 1838, y los textos elamitas y babilonios fueron traducidos por Rawlinson y otros después de 1843. Esta inscripción es a la escritura cuneiforme lo que la Piedra de Rosetta a los jeroglíficos egipcios: el documento clave para el desciframiento de una escritura antigua desconocida que muestra el mismo texto en otro idioma conocido. El lenguaje babilonio era una forma tardía del acadio; ambas son lenguas semíticas. La inscripción de Behistún fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2006. Abarca una zona de protección de 187 ha y una zona de respeto de 361 ha.

Jeroglíficos de Anatolia

Los jeroglíficos anatolios son una escritura logográfica (ISO 15924 =Hluw) nativa de la Anatolia Central, constituida por 500 símbolos. Han sido también llamados jeroglíficos hititas, sin embargo la lengua que los empleaba ha sido identificada como luvita, no hitita. No se conocen conexiones entre esta escritura y los jeroglíficos egipcios ni la escritura cuneiforme.​​​

Jeroglíficos egipcios

Los jeroglíficos fueron un sistema de escritura inventado por los antiguos egipcios. Fue utilizado desde la época pre-dinástica hasta el siglo IV. Los antiguos egipcios usaron tres tipos básicos de escritura: jeroglífica, hierática y demótica; esta última corresponde al Periodo tardío de Egipto.

Se caracteriza por el uso de signos, cuyo significado se conoce gracias al descifrado de los textos contenidos en la Piedra de Rosetta, que fue encontrada en 1799, en la que está grabado un decreto en tres tipos de escritura: jeroglífica, demótica y griega uncial. Se consiguió descifrar este documento gracias a los estudios realizados por Thomas Young y, fundamentalmente, a Champollion quien logró descifrar el método de su lectura en 1822, 23 años después de ser descubierta la piedra.

Por extensión, también se ha dado el nombre de signo jeroglífico a algunos de los grafemas de la escritura cuneiforme y otras. La razón está en que esos pocos signos no usarían el principio fonético, sino el principio ideográfico de representación de la escritura.

Megido

Megido (hebreo: מגידו), Mageddo o Meguiddó, es una colina de Israel, situada 90 km al norte de Jerusalén y 31 km al sudeste de la ciudad de Haifa. Se conoce también como Har Megiddó (hebreo: הר מגידו) y Tell al-Mutesellim (árabe). En 2005, las ruinas de Megido fueron consideradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como parte del sitio «Tells bíblicos - Megido, Jasor, Beer Sheba».​

En tiempos antiguos, Megido era una ciudad importante, apareciendo su nombre en jeroglíficos egipcios y en escritura cuneiforme: en las "cartas de Amarna"; gozaba de una importante situación estratégica, pues dominaba una vía de comunicación primordial en el Valle de Jezreel (hebreo: עמק יזרעאל), Emek Yizre'el, a la salida de los desfiladeros del Carmelo, al nortoccidente de Tanak y en el camino de esta ciudad al Tabor. Era una de las estaciones principales en el camino que seguían los ejércitos en dirección de Egipto a Siria. Tras la ocupación por los hebreos, fue situada en el territorio de Isacar, pero atribuida a la tribu de Manasés.​

Sobre su situación, Jakut, geógrafo árabe del siglo XII, dice que «Ledjun es la antigua ciudad de Mageddo que recibió, bajo la dominación romana, el nombre de Legio». En sus inmediaciones se entablaron tres célebres batallas, una durante el siglo XV a. C., de las más antiguas documentada, y otras dos, en los años 609 adC y 1918.​ Es un valioso lugar arqueológico, un montículo con 26 estratos de ruinas de antiguos asentamientos, conocido por motivos históricos, teológicos y geográficos.

La expresión griega Har Ma·ge·don, tomada del hebreo (Har Megiddo) y transliterada Armagedón por muchos traductores, significa 'Montaña de Megido', o 'Montaña de Asamblea de Tropas'.Los marfiles de Megido son unas delgadas tallas en marfil que se han encontrado en Tel Megiddo, la mayor parte excavados por Gordon Loud. Los marfiles están expuestos en el Instituto Oriental de Chicago y el Museo Rockefeller en Jerusalén. Se encontraron en la capa VIIA, o capa de la Edad del Bronce tardía del yacimiento. Tallados en incisivos de hipopótamo del Nilo, muestran influencia estilística egipcia. Un estuche de pluma se encontró, con inscripciones con el cartucho de Ramsés III.

Religión sumeria

Los que era Marduk.

Sello cilíndrico

En el Oriente Próximo y Medio (antiguo), un sello cilíndrico era un cilindro grabado con motivos que representaban a los dioses o contenían los símbolos del poder. Servían, casi siempre, para imprimir estos motivos sobre la arcilla, pero se encuentran también en las tumbas reales. Aparecieron a partir del Período Uruk (4100 – 3300 a. C.). Versiones más tardías emplearán notaciones en escritura cuneiforme.

El sello estaba hecho de piedra, vidrio u otros materiales, como la hematita, obsidiana, esteatita, amatista y cornalina fueron usados para hacer sellos cilíndricos, pero el lapislázuli fue muy popular debido a la belleza de esta piedra de color azul. Tumbas y otros sitios que albergaban objetos de valor como oro, plata, abalorios y piedras preciosas incluían, a menudo, uno o dos sellos cilíndricos.

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