Ejército seléucida

El ejército seléucida era la fuerza armada del Imperio seléucida, uno de los numerosos estados helenísticos que surgieron después de la muerte de Alejandro Magno.

Al igual que los otros ejércitos helenísticos, el ejército seléucida utilizaba principalmente el estilo greco-macedonio, con su arma principal la falange. La falange era una gran formación densa de hombres armados con escudos pequeños y largas picas llamadas sarissa. Esta forma de lucha había sido desarrollada por el ejército macedonio en el reinado de Filipo II de Macedonia y su hijo Alejandro Magno. Junto a la falange, el ejército seléucida utilizó una gran cantidad de tropas nativas y mercenarios para complementar sus fuerzas greco-macedonias, que eran limitadas debido a la distancia entre la patria macedonia y los gobernantes seléucidas.

Ejército seléucida
Activa 312-63 a. C.
País Imperio seléucida
Comandantes
Comandantes
notables
Seleuco I,
Antíoco I,
Molón,
Antíoco III
Báquidas
Diodoto Trifón
Guerras y batallas
Tercera guerra de los diádocos,
Cuarta guerra de los diádocos,
Invasión celta de Grecia,
Guerras Sirias,
Guerra Romano-Siria,
Revuelta de los Macabeos.

Recursos humanos

La distancia entre Grecia y Macedonia ejerció presión en el sistema militar seléucida, ya que se había basado fundamentalmente en torno a la contratación de griegos y macedonios como el segmento clave del ejército. Con el fin de aumentar la población griega en su reino, los gobernantes seléucidas crearon asentamientos militares. Hubo dos períodos principales en el establecimiento de estos, en primer lugar bajo Seleuco I y Antíoco I y luego bajo Antíoco IV. A los colonos militares se les dio tierras, que variaban de tamaño según el rango y el tiempo de servicio.[1]​ Se establecieron en "colonias de carácter urbano, que en algún momento podría adquirir la condición de una polis".[2]​ A diferencia de los colonos militares de Ptolomeo, que eran conocidos como klerouchois, los colonos seléucidas fueron llamados katoikoi. Los colonos podían mantener la tierra como propia, a cambio de que se sirviesen en el ejército cuando se les llamara. La mayoría de los asentamientos se concentraron en Lidia, el norte de Siria, el Éufrates superior y Media. Los griegos y los macedonios eran dominantes en Lidia, Frigia y Siria.[3]Antíoco III trajo de griegos de Eubea, Creta y Etolia, y los instaló en Antioquía.[4]​ Estos colonos se utilizarían para formar la falange y las unidades de caballería seléucida, con hombres escogidos puestos en los regimientos de guardia del reino. El resto del ejército se componía de una gran cantidad de tropas nativas y de mercenarios. Estas tropas servirían como tropas ligeras auxiliares.

Infantería

Argiráspidas

La principal unidad de la guardia de infantería del ejército seléucida fueron los escudos plateados, o argiráspidas. Eran una unidad de guardia permanente que se formó de los hijos de los colonos militares.[5]​ Estaban armados al estilo macedonio con una sarissa y luchaban en formación de falange, al igual que los demás ejércitos de la época helenística. Los argiráspidas probablemente eran un cuerpo de unos 10.000 hombres[6]​ que fueron seleccionados de todo el reino para servir en esta unidad.[7]​ El reino entero puede significar regiones como Siria y Mesopotamia, que fueron los núcleos del reino seléucida, donde había una mayor densidad de soldados greco-macedonios.[8]

Infantería romanizada

En el año 166 a. C. en el desfile de Dafne de Antíoco IV en el cuerpo de argiráspidas sólo había 5.000 hombres. Sin embargo, estos 5.000 efectivos estaban armados al estilo romano y son descritos como en la plenitud de su vida, tal vez denota su carácter de élite.[9]​ Es posible que la falta de los 5.000 hombres de los argiráspidas fueran los 5.000 de infantería "romanizada" que marchaba junto a ellos. La formación de este segmento en la guardia real que utilizaba los métodos romanos se debió probablemente a varios factores. En primer lugar Antíoco IV había vivido parte de su juventud en Roma y había adquirido una admiración excesiva por el poder de Roma y sus métodos de combate.[10]​ En segundo lugar serviría a las futuras guerras que los seléucidas podrían tener con las satrapías orientales contra los enemigos de caballería y los de a pie. Entrenar a las tropas de esta manera contribuiría a la eficiencia general, la capacidad del ejército y hacerlo más manejable. Los soldados romanizados lucharon contra los Macabeos en la Batalla de Bet Zacarías en el 162 a. C.[11]​ En tercer lugar la derrota de los antigónidas en la batalla de Pidna en 168 a. C., fue un gran choque cultural, que muestra la destrucción completa del sistema militar macedonio a manos de la legión romana. El hecho de que estos 5.000 hombres marchen a la cabeza del ejército es importante, se pensaría que este era el propósito de demostrar su intención de reformar todo el ejército seléucida a lo largo de las líneas romanas, aunque si es o no una reforma completa que realmente ocurrió es desconocido.[12]​ El verdadero objetivo de la adopción de las técnicas romanas es desconocido, algunos han sugerido que los infantes son tureóforos o toracitas, soldados armados con un escudo ovalado de tipo celta, una lanza de empuje y jabalinas.[13]

Crisáspidas y chalcáspidas

La mayoría de la falange seléucida fue probablemente compuesta de dos cuerpos que se encuentran mencionados en el desfile de Dafne de 166 a. C. 10.000 crisáspidas (escudos dorados) y 5.000 chalcáspidas (escudos de bronce) se ven en Dafne.[14]​ Poco se sabe en concreto acerca de ellos.

Milicia ciudadana

Hubo una milicia, al menos en Siria. Estas estaban compuestas por las ciudades griegas que no tenían ningún papel específico en el ejército regular. No se encuentra elementos de la milicia que participaron en las grandes campañas antes de la caída general del reino que se produjo en la segunda mitad del siglo II a. C. Para entonces, muchos asentamientos militares importantes habían caído ante el Reino de Pérgamo y Partia. En 148 a. C. en la batalla de Azotos de los Macabeos contra el ejército seléucida fue llamado el "poder de las ciudades", probablemente debido a la alta proporción de milicia de movilizados de las ciudades costeras.[15]​ Los ciudadanos de Antioquía desempeñaron un papel importante en el derrocamiento de Demetrio II. Demetrio, tras haber tomado el trono decidió disolver la mayor parte del ejército regular y reducir su pago por una cantidad grande. En lugar del ejército regular, el poder de Demetrio quedó restado a los griegos, sobre todo los mercenarios cretenses, en lo que se conoce como la "tiranía de Creta".[16][17][18]​ No mucho después de Azotos la mayoría de la milicia de ciudadanos fue exterminada en la desastrosa guerra de Antíoco VII contra los partos de 129 a. C.[15]​ La milicia probablemente lucharía como tureóforos o escaramuzadores de caballería ligera.[15]

Aliados, vasallos y mercenarios

Debido a la falta de soldados greco-macedonios en las tierras del reino seléucida el uso de los aliados, las tropas vasallas y los mercenarios fue grande. A menudo se utilizaban como tropas ligeras y auxiliares, que complementaban la falange y la caballería. Grandes cantidades de contingentes indígenas lucharon en la batalla de Rafia en 217 a. C. Entre ellos había 10.000 árabes, 5.000 dahes, carmanios y cilicios.[19]​ Algunos de los contingentes étnicos, ya sean vasallos o mercenarios fueron de gran utilidad en ciertas situaciones. Los mercenarios tracios, junto con los misios y cilicios, eran muy eficientes luchando en los terrenos ásperos y zonas montañosas. Las tropas vasallas de las zonas montañosas del imperio fueron utilizados por Antíoco III, en relación con toracitas en su toma de Elburz en 210 a. C.[20]​ Los persas y las tropas iranias tenían una posición militar profesional que la mayoría de los otros contingentes, ya que se ven en servicio de guarnición en todo el imperio.[19]​ En el desfile de Dafne de 166 a. C. la gran cantidad de contingente de aliados y vasallos están ausentes. Ellos eran de dudosa fiabilidad, utilidad y eficiencia. Tanto es así que Apiano los culpó de la derrota en la batalla de Magnesia en 190 a. C.[21]​ La ausencia de auxiliares en el ejército de Antíoco IV, puede haber contribuido a su fuerza. Compensar la pérdida de los contingentes étnicos del ejército fue completado por mercenarios, que eran más experimentados y mejor entrenados. Los mercenarios de Tracia y Galacia en Dafne habrían sido de buen uso en las campañas en el terreno accidentado y montañoso.[22]

Caballería

A diferencia de las potencias occidentales, como los romanos y otros estados griegos, donde la infantería dominaba el campo de batalla, en las grandes estepas del este, las culturas a caballo eran más influyentes.[23]​ La velocidad y la movilidad eran la clave, especialmente cuando se trataba de enemigos, como los partos y los grecobactrianos. El estilo de los partos en la guerra se basaba en gran medida de caballería acorazada de catafractos, y de arqueros a caballo que utilizaban las tácticas de atacar y escapar. El estilo oriental de la guerra a caballo tendría un impacto profundo en el reinado de Antíoco III, cuando armó su caballería pesada a lo largo de las líneas de partos. Sin embargo, para los seléucidas sus principales rivales, los romanos y los Ptolomeos, utilizaban ejércitos combinados que estaban ancladas en torno a un núcleo de una buena infantería. En este caso, existe un sentido de la sobrevaloración de la caballería como un arma ofensiva. Antíoco III fue un excelente jefe de caballería, su asalto a Tapuria en 208 a. C., descrita por Polibio,[24]​ casi podría actuar como un "tratado militar sobre cómo llevar a cabo una batalla de caballería".[25]​ Sin embargo, Antíoco III no era tan apto cuando se trataba de infantería, ya sea griega o romana. En caso omiso de Magnesia Antíoco de la falange y su carga de caballería erróneo llevó a su derrota.

Agema y hetairoi

Junto con la unidad de infantería de la Guardia, había dos regimientos de caballería de la Guardia, cada uno de 1.000 efectivos.[3]​ Estos fueron los agema (guardia) y los hetairoi (compañeros). Los hetairoi fueron reclutados de la generación más joven de colonos militares que actuaron como unidad de soldados de caballería de guardia del ejército, sirviendo en tiempos de paz y de guerra.[3]​ La agema consistía en medos, hombres seleccionados, con una mezcla de muchas razas de jinetes de esa parte del mundo.[26]​ Ambos cuerpos de caballería podrían acompañar al rey en la batalla, o ambos podrían formar una unidad de 2.000 hombres.[3]​ Ambas unidades estaban armadas con un xyston, una lanza de caballería, que no difería tanto de la sarissa. También están equipados con una coraza y un casco. Después de la introducción de los catafractos, los hetairoi recibieron un equipo similar pero de menor protección. En cuanto a los agema, estarían equipados de manera similar a los catafractos mismos.[27]

Epilektoi

En el desfile de Dafne había también un regimiento de "selectos", conocidos como Epilektoi, a caballo, que sumaban 1.000 hombres. Los Epilektoi eran reclutados probablemente en la ciudad de Larissa, que fue fundada por colonos de Larissa en el continente griego. Después de la pérdida de Media a manos de los partos, siendo éste el principal campo de reclutamiento para los Agêma, Alejandro Balas otorgó a los Epilektoi el título y el papel de los Agêma.[28]

Catafractos

A pesar de la perspectiva de una falange de caballería, la caballería aún enfrentaba problemas. El xyston todavía era demasiado corto para igualarse con la sarissa. El peso de la armadura daba restricción a los movimientos, pero la eliminación de un escudo de protección hacía del caballo y el jinete más vulnerable. El deseo de igualarse a la falange y la necesidad de protección fueron corregidos después de la Anábasis de Antíoco III por las satrapías del este entre 210 a. C. y 206 a. C. En este momento Antíoco entró en contacto con la caballería de los partos, de los cuales estaban fuertemente armados con armas a escala para el jinete y el caballo y utilizaban lanzas conocidas como kontos. El kontos prácticamente era igual a la sarissa de la falange.[29]​ Con el catafracto había numerosas ventajas. En primer lugar, le proporcionaba la protección de su armadura contra, las flechas, lanzas y picas. En segundo lugar, con el kontos se le permitía bloquear el avance del enemigo y atacar desde más lejos. Los catafractos seléucidas fueron capaces de vencer a la caballería ptolemaica y atacar a su falange en Panio en 200 a. C., con relativa facilidad. Sin embargo, todavía tenían sus problemas. Al igual que la falange, un ataque a su flanco podría resultar fatal y estas dificultades fueron utilizadas por la infantería, atacando las partes del cuerpo de los jinetes y caballos que no estaban protegidos por la armadura.[29]​ Con el fin de remediar esta situación, fueron necesarios poner caballería semi-acorazada para vigilar sus flancos.

Politikoi

Junto con la infantería de la milicia ciudadana también hubo regimientos de caballería de milicia de las ciudades, conocido como Politikoi. La caballería ciudadana fue reclutada a partir de los ciudadanos más ricos de las ciudades que no tenían el estatus legal de macedonios.[28]​ Se puede observar caballería ciudadana de este tipo en el desfile de Dafne. En este caso las tropas proceden probablemente de Antioquía y no de todas las ciudades costeras. Los Politikoi probablemente no eran un regimiento de caballería unitaria, sino una colección de escuadrones separados, contando cada uno de ellos con su propia indumentaria distintiva y su equipo.[28]

Carros

Los carros de guerra, apenas se utilizaron en el ejército seléucida, su valor en contra de cualquier oponente, o comandante de habilidad notable era muy baja. Su uso se consideraba más perjudicial que beneficioso en los manuales de táctica griega, sin embargo, podría tener un efecto terrible en soldados mal entrenados, como los ejércitos tribales asiáticos. Esto, dio la idea a Antíoco III de que como los romanos no tenían ninguna experiencia contra carros, podría ser la razón por que los utilizó contra el ejército romano, con efectos desastrosos para su propio ejército.

Elefantes

Los elefantes de guerra fueron considerados poco confiables por los escritores griegos, pero desempeñó un papel importante en muchas de las batallas del Imperio Seléucida, sobre todo en el este.

Un uso particular de los elefantes está atestiguado durante la batalla de Ipsos, donde Seleuco Nicator envió sus elefantes en una larga línea entre el campo de batalla y la caballería de Demetrio, lo alejan de manera eficaz y lograr la victoria. Este incidente puede ser la mejor certificación de la falta de voluntad de los caballos de acercarse a un elefante.

Los elefantes de guerra eran generalmente equipados con una torre sobre su espalda, que llevaba varios soldados armados con lanzas largas y proyectiles (flechas o jabalinas) para descargar sobre el enemigo. El conductor llamado mahout se sentaba en el cuello y guiaba a los elefantes en la batalla. a veces los elefantes llevaban una armadura para proteger y aumentar su defensa natural ofrecida por el grosor de sus pieles.

Dromedarios

Los camellos son atestiguados en el uso en el ejército seléucida en la batalla de Magnesia, pero su escaso número (300) sugiere que no eran una adición regular.

Decadencia

A pesar de las numerosas ventajas que los seléucidas llegaron a tener en la cima de su poder, el imperio pronto comenzó a caer en decadencia, especialmente con la llegada del gran número de guerras dinásticas entre los pretendientes al trono seléucida. Los romanos, cada vez más después de la muerte de Antíoco IV, apoyaron a los pretendientes que consideraban de poco riesgo débil y que no supondrían una amenaza. El senado romano apoyó al joven y débil Antíoco V frente al más fuerte y capaz Demetrio, y que era un rehén en Roma en ese momento. Cuando Demetrio tomó el trono como Demetrio I, Roma debilitó aún más su posición apoyando a Alejandro Balas y a numerosos grupos rebeldes como el de Juan Hircano en Judea.[30]​ El debilitamiento gradual del imperio llevó a los partos a entrar fácilmente en sus satrapías orientales y tomarlas. Estas conquistas tuvieron lugar al mismo tiempo que las amargas guerras civiles en el imperio. Hubo un momento de éxito y fuerza cuando la campaña parta de Antíoco VII, pero su muerte en la batalla condujo a más derrotas y más decadencia. La pérdida de estos territorios significó la pérdida de vitales recursos económicos y mano de obra. A principios del siglo primero antes de Cristo el reino seléucida estaba preocupado aún por la inestabilidad causada por la guerra civil entre las ramas del norte y el sur de la casa real seléucida. La pérdida de mano de obra y la inestabilidad política pudo suponer que el ejército seléucida dependiera de los mercenarios y de las milicias de los ciudadanos y que fuera incapaz de mantener una falange del tamaño visto en Raphia y Magnesia.

Referencias

Notas

  1. Head, Armies of the Macedonian and Punic Wars 359 BC to 146 BC, pág. 20
  2. Chaniotis, War in the Hellenistic World: A Social and Cultural History, pág. 86
  3. a b c d Head, Armies of the Macedonian and Punic Wars 359 BC to 146 BC, pág. 23
  4. Chaniotis, War in the Hellenistic World: A Social and Cultural History, pág. 85
  5. Bar-Kochva, The Seleucid Army: Organisation and Tactics in the Great Campaigns, págs. 59-62
  6. Sekunda, Hellenistic Infantry Reform in the 160's BC, pág. 89
  7. Polibio, Historias, 5.79.4
  8. The Cambridge Ancient History, volumen VII, pág. 190
  9. Polibio, Historias, 30.25.3
  10. Tarn, The Greeks in Bactria and India, pág. 184
  11. I Macabeos, 6.35
  12. Sekunda, Hellenistic Infantry Reform in the 160's BC, pág. 98
  13. Beston, The Classical Review, págs. 388-389
  14. Sekunda, Hellenistic Infantry Reform in the 160's BC, pág. 91
  15. a b c Head, Armies of the Macedonian and Punic Wars 359 BC to 146 BC, pág. 24
  16. I Macabeos, II.38
  17. Josefo, Sobre la antigüedad de los judíos, 13.129
  18. Josefo, Sobre la antigüedad de los judíos, 13.144
  19. a b Head, Armies of the Macedonian and Punic Wars 359 BC to 146 BC, pág. 25
  20. Bar-Kochva, Judas Maccabaeus: The Jewish Struggle Against the Seleucids, págs. 142-45
  21. Apiano, Guerras Sirias (Historia romana), 37
  22. Bar-Kochva, udas Maccabaeus: The Jewish Struggle Against the Seleucids, pág. 16
  23. Gaebel, Cavalry Operations in the Ancient Greek World, pág. 242
  24. Polibio, Historias, 10.49
  25. Gaebel, Cavalry Operations in the Ancient Greek World, pág. 293
  26. Tito Livio, Historia de Roma desde su fundación, 37.40
  27. Head, Armies of the Macedonian and Punic Wars 359 BC to 146 BC, pág. 118
  28. a b c Sekunda, 1994, p.24
  29. a b Bar-Kochva, Judas Maccabaeus: The Jewish Struggle Against the Seleucids, pág. 13
  30. Sherwin-White & Kuhrt, 1993, p.222

Bibliografía

Fuentes primarias
Fuentes secundarias
  • Astin, A. E.; Frederiksen, M. W.; Ogilvie, R. M. y Walbank, F.W. (1984). The Cambridge Ancient History, volumen VII, 1ª parte. Cambridge University Press. ISBN 978-0-521-23445-0.
  • Beston, Paul (2002). The Classical Review (New Series), volumen 52, número 2, págs. 388-389.
  • Chaniotis, Angelos (2005). War in the Hellenistic World: A Social and Cultural History. Oxford: Blackwell. ISBN 978-0-631-22608-6.
  • Gaebel, Robert E. (2004). Cavalry Operations in the Ancient Greek World. University of Oklahoma Press. ISBN 978-0-8061-3444-4.
  • Griffith, G.T. (1984). The Mercenaries of the Hellenistic World. Ares Publishers. ISBN 978-0-89005-085-9.
  • Sekunda, Nick (2006). Hellenistic Infantry Reform in the 160's BC. Fundacja Rozwoju Uniwersytetu Gdanskiego. ISBN 978-83-89786-83-8.
  • Bar-Kochva, Bezalel (1976). The Seleucid Army: Organisation and Tactics in the Great Campaigns. Cambridge University Press. ISBN 978-0-521-20667-9.
  • Bar-Kochva, Bezalel (2002). Judas Maccabaeus: The Jewish Struggle Against the Seleucids. Cambridge University Press. ISBN 978-0-521-01683-4.
  • Head, Duncan (1982). Armies of the Macedonian and Punic Wars 359 BC to 146 BC. Wargames Research Group.
  • Bevan, Edwyn Robert (2006). The House of Seleucus, volumen II. Kessinger Publishing. ISBN 978-1-4286-5002-2.
  • Tarn, W.W. (1997). The Greeks in Bactria and India. Ares Publishers. ISBN 978-0-89005-524-3.
Agêma

En la antigua Macedonia, los agêma, literalmente «los guardias», eran los guardias de élite.

Eran hipaspistas y asthetairoi, y posteriormente argiráspidas. En los Estados orientales de los diádocos (Imperio seléucida, Egipto ptolemaico, el reino de Bactria) constituían los guardias de infantería del rey. Los guardias agêma orientales llevaban coraza de bronce, casco frigio o tracio y escudo argivo. Como armas ofensivas tenían una sarissa y una espada corta.​

Antíoco V Eupátor

Antíoco V Eupátor de la dinastía Seléucida, fue rey de Siria desde el c. 164 a. C.-162 a. C. Sucedió a su padre Antíoco IV Epífanes, cuando tenía solo 9 años de edad. Fue regente el general Lisias,nombrado ya al final del reinado anterior. Sin embargo, Lisias fue desafiado por otros generales y colocado en difícil tesitura.

Para complicar más la situación, su primo Demetrio, hijo de Seleuco IV Filopátor, logró ser reconocido por el senado romano tras varios intentos infructuosos. Roma esperaba así lograr un mejor control del estado seléucida.

En 163 a. C., Lisias derrotó a Judas Macabeo, firmando un convenio por el que garantizaba la libertad de observar la Ley a los judíos,a cambio de entregar el templo fortificado de Monte Sion, y el compromiso de mantener la paz.

En 162 a. C. una embajada romana viaja a las ciudades de Siria para comprobar el estado del muy debilitado ejército seléucida. En efecto, carecía de barcos de guerra y de elefantes, de acuerdo con las condiciones de la paz de Apamea tras la derrota de su abuelo. Durante la visita, resultó asesinado el enviado Cneo Octavio en Laodicea.​

En ese mismo año, Demetrio escapó de Roma y fue recibido en Siria como verdadero rey, proclamándose con el título de Demetrio I Sóter. Antíoco V y Lisias fueron derribados por el usurpador y ejecutados.

Argiráspidas

Los Argiráspidas (griego antiguo Ἀργυράσπιδες, de ἂργυρος = plata y ὰσπίς = escudo, Argyráspides, los «escudos de plata»), eran una unidad de infantes de élite en la época de las conquistas de Alejandro Magno y del Imperio Seléucida.

Batalla de Bet Horón (166 a.C.)

La batalla de Bet Horón fue un enfrentamiento armado ocurrido en el año 166 a. C., durante la Revuelta de los Macabeos, entre las fuerzas de los judíos rebeldes, dirigidas por Judas Macabeo, y las del Imperio seléucida, al mando de Serón.​ El combate finalizó con la victoria judía.

Tras infligir una aplastante derrota al general seléucida Apolonio en Uadi Haramia, el ejército rebelde, dirigido por Judas Macabeo, habría de enfrentarse a las tropas del gobernador Serón, que marchaba a su encuentro excesivamente confiado.​ Haciendo uso de su superior conocimiento del terreno, Macabeo y sus rebeldes se prepararon para tender una emboscada, pero Serón se anticipó y extendió sus fuerzas. Fue entonces cuando los macabeos exhibieron una superior habilidad táctica al diezmar la unidad del general y dar muerte al mismo Serón.​ Con la noticia de la muerte de su general, los sorprendidos y desconcertados restos del ejército seléucida se desperdigaron por las colinas y huyeron.

Los obstinados seléucidas se habían negado a renunciar a sus tácticas basadas en la rígida falange, lo que les creó problemas en el campo de batalla.

Otra fuerza sería pronto enviada contra Macabeo, lo que condujo a la Batalla de Emaús.

Batalla de Bet Zur

La Batalla de Bet Zur fue un enfrentamiento armado librado el año 164 a. C.​ en la región de Hebrón, en Judea. Los bandos contendientes fueron un ejército seléucida, dirigido por Lisias, y un ejército judío encabezado por Judas Macabeo, y tuvo lugar en el marco de la Revuelta de los Macabeos. El combate finalizó con la victoria judía.

Batalla de Elasa

La batalla de Elasa se libró entre los ejércitos judío y seleúcida durante la revuelta de los Macabeos contra el imperio Seleúcida.

La escaramuza acabó con la derrota de las fuerzas macabeas, superadas en número, y la muerte del líder judío Judas Macabeo.

Pese a la derrota y la consiguiente captura de Jerusalén por los seleúcidas, los hermanos de Judas Macabeo continuaron su revuelta contra y finalmente tuvieron éxito en expulsar las fuerzas seléucidas de la región y establecer un reino independiente.

Batalla de Uadi Haramia

La batalla de Uadi Haramia fue la primera batalla librada entre los Macabeos y el imperio seléucida en 167 a. C.. Las fuerzas judías fueron liderados por Judas Macabeo y la fuerza del ejército seléucida estaba bajo el mando de Apolonio.​

Después de que la revuelta de los Macabeos comenzó, Judas macabeo traslado a sus fuerzas a la parte norte de Shomron. Apolonio, gobernador de Samaria, fue enviado con los ejércitos locales de Samaria junto con las fuerzas seléucidas de Jerusalén. Macabeo ganó el elemento de sorpresa por una emboscada del ejército enemigo en Uadi Haram y destruidos con éxito mucho mayor del ejército griego de Siria y el asesinato de su comandante​

.​ Otra fuerza fue enviado contra el Macabeo, que condujo a la Batalla de Bet Horon.​

Batalla de las Termópilas (191 a. C.)

La batalla de las Termópilas tuvo lugar en abril del 191 a. C. entre el ejército seléucida de Antíoco III y el ejército romano comandado por Manio Acilio Glabrión.

Antíoco III, con un pequeño ejército y con la alianza de la Liga Etolia y de otros pueblos griegos, combatía contra los macedonios y algunas unidades romanas de apoyo, cuando la llegada del ejército de Manio Acilio Glabrión le hizo retirarse cerca de las Termópilas (ya lugar de una famosa batalla entre griegos y persas en el 480 a. C.).

El comandante romano Manio Acilio Glabrión, que conocía la historia griega, se acordó de la existencia de un camino distinto para superar el paso de las Termópilas ya utilizado siglos antes por los persas para sorprender a los griegos. Casualmente, una unidad romana conducida por Marco Porcio Catón, ocupó un puesto avanzado que Antíoco había dispuesto para custodiar el camino. Consiguió así capturar a uno de los griegos y descubrir entonces la posición de la fuerza principal de Antíoco y que la guarnición que defendía el camino era de unos 600 etolios. El romano atacó a este pequeño contingente, que fue inmediatamente dispersado.

Entretanto, el grueso del ejército romano atacó al ejército principal de Antíoco que, cogido entre dos frentes, fue sonoramente derrotado. El mismo Antíoco fue golpeado en la boca por una piedra y perdió algunos dientes, y no le quedó otra que embarcarse en Eubea hacia Éfeso. Las regiones griegas aliadas se entregaron a los romanos.

Batalla de los elefantes

La batalla de los elefantes fue un enfrentamiento militar ocurrido en el año 275 a. C. entre los ejércitos del Imperio seléucida, dirigidos por el rey Antíoco I, y los gálatas. El encuentro se saldó con una gran victoria seléucida.

Batalla del Ario

La batalla del Ario fue un enfrentamiento militar ocurrido en el año 208 a. C. entre el ejército seléucida de Antíoco III el Grande y las tropas del Reino grecobactriano cerca del río Ario, el moderno Hari Rud (Afganistán). Los bactrianos fueron derrotados, y Antíoco fue así capaz de continuar su intento de someter a las provincias rebeldes de su imperio, poniendo bajo asedio la capital de Bactra.

Batalla del monte Olimpo

La batalla del monte Olimpo se libró en el año 189 a. C. entre los gálatas de Asia Menor y la alianza romano-pergamenea. La batalla terminó en una aplastante victoria aliada. Tito Livio es la principal fuente de esta batalla, y su descripción se puede encontrar en el volumen 38, capítulos 17-23.

Celesiria

Celesiria (en griego antiguo, Κοίλη Συρία), cuyo significado es «Siria hundida»,​ fue una región del sur de Siria en disputa entre el Imperio seléucida y el Imperio egipcio. Estrictamente hablando, es la zona del valle de la Becá, Líbano, pero a menudo es utilizado para cubrir toda la zona situada al sur del río Eleutero, incluida Judea. De hecho, Diodoro Sículo también incluía en Celesiria la costa palestina hasta el sur de Jaffa. El término helenístico Koile Syria que aparece por primera vez en el Anábasis (2.13.7) de Flavio Arriano y que ha provocado muchos debates, ahora parece que ha sido simplemente una transcripción de la palabra kul del arameo, "todo", que incluiría toda Siria, mucho más de lo que se ha sugerido.​

Gorgias (general)

Gorgias (/ ɡɔrdʒiəs /) fue un general greco-seleúcida del segundo siglo antes de Cristo, al servicio de Antíoco IV Epífanes (1 Mac 3:38; 2 Mac 8: 9).

Imperio seléucida

El Imperio seléucida (312-63 a. C.) fue un imperio helenístico, es decir, un estado sucesor del Imperio de Alejandro Magno. El Imperio seléucida se centraba en Oriente Próximo, y en el apogeo de su poder incluía Anatolia central, el Levante, Mesopotamia, Persia, la actual Turkmenistán, Pamir y algunas zonas de Pakistán. Fue un centro de cultura helenística donde se mantenía la preeminencia de las costumbres griegas y donde una élite macedonia grecoparlante dominaba las áreas urbanas.​​​ La población griega de las ciudades que formaba la élite dominante fue reforzada por la inmigración desde Grecia.​

Leptines (asesino)

Leptines (griego: Λεπτίνης) fue un ciudadano greco-sirio del Imperio seléucida y asesino del embajador romano Cneo Octavio Graco.

En 162 a. C., durante el breve reinado de Antíoco V, una embajada romana se desplazó a las ciudades de Siria para comprobar el estado del muy debilitado ejército seléucida. Éste carecía de barcos de guerra y de elefantes, de acuerdo con las condiciones de la paz de Apamea tras la derrota del abuelo del entonces rey, Antíoco III. Durante la visita, el jefe de los enviados, Cneo Octavio, resultó asesinado en Laodicea a manos de un ciudadano llamado Leptines. Del asesinato se dijo que se había producido con la complicidad de Lisias, regente del Imperio ante la minoría de edad del monarca.

Poco tiempo después, Antíoco y Lisias fueron muertos a manos del primo del primero, Demetrio, que se proclamó rey con el apoyo del Senado romano. Deseando normalizar las relaciones del reino con los romanos, Demetrio detuvo a Leptines, quien lejos de negar su autoría del crimen, se había jactado de ella públicamente. Enviado a Roma como prisionero, el Senado rehusó recibirlo, en el deseo, se nos dice, de dejar aquella denuncia como un delito de carácter público, en lugar de presentarse como acusación particular. Leptines fue seguramente castigado con la muerte dentro de los dominios seléucidas.

Reino grecobactriano

El Reino grecobactriano fue un Estado griego fundado en la zona de Bactriana alrededor del año 250 a. C. por el gobernador Diodoto I (Theodotos), luego de separarse del Imperio seléucida.

En su momento de máxima expansión llegó a cubrir los actuales territorios del norte de Afganistán y partes de Asia Central y la India, siendo el área más oriental del mundo helénico entre los años 250 y años 120 a. C.

La posterior escisión de los territorios del norte de la India, producto de las propias convulsiones políticas de Bactriana, significaría el nacimiento del Reino indogriego y la expansión de este, que perduraría hasta el año 10 d. C.

Hasta julio de 2006 se carecía de suficientes datos ciertos como para dar una historia detallada del Reino grecobactriano, por lo que la información es aproximativa y —de momento— se funda principalmente en las observaciones numismáticas,​ así como algunas fuentes clásicas de autores griegos, latinos, hindúes y chinos.

Revuelta de los macabeos

La Revuelta de los Macabeos (en hebreo, מרד החשמונאים‎: מרד החשמונאים‎; en griego, Επανάσταση των Μακκαβαίων: Επανάσταση των Μακκαβαίων) fue una rebelión judía, que tuvo lugar de 167 a 160 a. C., dirigido por los Macabeos contra el Imperio seléucida y la influencia helenística en la vida judía.

En otros idiomas

This page is based on a Wikipedia article written by authors (here).
Text is available under the CC BY-SA 3.0 license; additional terms may apply.
Images, videos and audio are available under their respective licenses.