Deuteronomio

Deuteronomio (del griego τὸ Δευτερονόμιον / tò Deuteronomion , la segunda ley; hebreo: דְּבָרִים, Devarim, "estas son las palabras") es un libro bíblico del Antiguo Testamento y del Tanaj hebreo. Se ubica en el quinto lugar, precedido por Números y es, en consecuencia, el último texto de la Torá ("La Ley"o "Enseñanzas de Dios") y, para los cristianos, del Pentateuco ("Las Cinco Cajas" donde se guardan los rollos hebreos). En las Biblias cristianas, se encuentra antes de los Libros históricos, el primero de los cuales es Josué.

Deuteronomio
de Moisés
BibleSPaoloFol050vFrontDeut

Portada del Deuteronomio en la "Biblia de San Paolo"
Género Escritura
Idioma Hebreo
Texto en español Deuteronomio en Wikisource
Contenido
  • Deuteronomy 33
  • Deuteronomy 10
  • Deuteronomy 1
  • Deuteronomy 17
  • Deuteronomy 15
  • Deuteronomy 11
  • Deuteronomy 14
  • Deuteronomy 20
  • Deuteronomy 2
  • Deuteronomy 16
  • Deuteronomy 18
  • Deuteronomy 23
  • Deuteronomy 25
  • Deuteronomy 21
  • Deuteronomy 22
  • Deuteronomy 3
  • Deuteronomy 30
  • Deuteronomy 24
  • Deuteronomy 29
  • Deuteronomy 4
  • Deuteronomy 5
  • Deuteronomy 31
  • Deuteronomy 34
  • Deuteronomy 9
  • Deuteronomy 8
  • Deuteronomy 12
  • Deuteronomy 19
  • Deuteronomy 26
  • Deuteronomy 27
  • Deuteronomy 28
  • Deuteronomy 32
  • Deuteronomy 13
  • Deuteronomy 7
  • Deuteronomy 6
Torá
Deuteronomio

La "Segunda Ley"

El libro recibió el nombre de Deuteronomio porque así se lo titula en la versión griega de los LXX: déuteros nómos o "Segunda Ley" por oposición a la "Primera Ley" recibida por Moisés en el Monte Sinaí. Por este motivo, la Vulgata latina traslada la voz griega como Deuteronomium.

La Vulgata es la traducción de la Biblia al latín, hecha por San Jerónimo.

Leyes de guerra

Deuteronomio 20 da leyes para la guerra. Deuteronomio 20:1-9 - no temas en la guerra, Dios está aquí. Israel temía al enemigo más poderoso. Israel tiene instrucciones de no temer porque Dios está con ellos. Los hombres están exentos del combate si tienen una casa nueva, un viñedo listo para cosechar o un matrimonio no consumido. Deuteronomio 20:10-15 requiere que Israel ofrezca términos de rendición. Deuteronomio 20:16-18 instruyó a Israel a evitar la inmoralidad y el pecado de otras naciones. Deuteronomio 20:19-20 prohíbe cortar árboles que producen alimentos. La comida se puede tomar de los árboles.[1]

Discurso de despedida

El Pentateuco ha sido atribuido tradicionalmente al patriarca Moisés. El Deuteronomio es, en consecuencia, el discurso con el cual el legislador se despide de su pueblo en los llanos de Moab (Deut. 1:5).

Sin embargo, los judíos que se encuentran frente a él escuchándolo no son los mismos que se encontraban al pie del monte Sinaí. Han pasado por muchas tribulaciones; conocen las tentaciones de la idolatría, a los falsos profetas y también a los verdaderos. Conocen también a los reyes traidores.

Moisés entrega a esta gente la Segunda Ley como prolongación y epítome de la primera: la voz de la reforma religiosa será la herencia de los hebreos complementando a la entrega de la tierra por parte de Yahvéh. Ambas serán los bienes primordiales de los judíos en este nuevo país y en el futuro.

La crítica literaria aplicada a los textos bíblicos, ha puesto en evidencia que no se puede atribuir el texto a Moisés, ya que responde a situaciones históricas posteriores. En efecto, la insistencia temática en la unidad de Dios, la unidad del Culto, la unidad de la Ley y de la Tierra pone en evidencia una época de crisis en la que esto ya no se realiza. El libro del Deuteronomio es un compendio de textos escritos en diferentes épocas, y proveniente de diversas fuentes, como lo son una buena parte de los libros de la Biblia. Este libro cobró una especial relevancia en el reinado del rey Josías, bajo el cual fue descubierto el manuscrito en el Templo. El libro, y la tradición oral que los sustentó pudieron haber sido llevados por escribas que huyeron del Reino del Norte, a la sazón invadido por las tropas asirias del rey Sargón II, quien tomó la ciudad de Samaría, capital del Reino del Norte, en 721 a. C.

La autoría de Moisés fue creída durante siglos, tanto por judíos como por cristianos. La iglesia católica aceptó hace tiempo las aportaciones científicas de la crítica literaria, y las investigaciones hermenéuticas, tanto aplicadas a este texto como a toda la Biblia, aunque sectores más tradicionales insisten en una interpretación literal del texto. Lo mismo cabría decir de las iglesias protestantes, y del judaísmo. En cada una de estas confesiones religiosas encontramos sectores que han admitido las aportaciones de la ciencia aplicada a la hermenéutica Bíblica, y otros que se resisten a ello.

Características

El Deuteronomio retoma la tradicional forma de contar la historia de Israel a través de grandes discursos; ellos son el marco y la referencia que limitan el Código ético que debería regir la vida del judío.

El libro relata lo que sucedió desde la entrega de las Tablas de la Ley hasta la llegada a los llanos del Moab, pero, como sucede con frecuencia en el Antiguo Testamento, no narra los hechos por la historia misma: los utiliza como medio para probar la realidad y verdad del Código.

Su personaje principal es el propio Moisés, viejo y en el fin de su vida, que recuerda el pasado y, con un estilo vivo y directo, se dirige a los israelitas para hacerles notar que si no guardan una fidelidad a ultranza al Pacto, serán ingratos y poco merecedores del amor de Dios. Él los ha elegido, y ellos han de honrar esa confianza o desaparecer.

La historia es, pues, en el Deuteronomio, el testigo que declara en favor de Dios que volcará al jurado (el pueblo) en su favor. El Deuteronomio muestra ser la puerta de ingreso a una interpretación correcta de la subsecuente historia del pueblo de Israel, esto quiere decir que el Deuteronomio tiene una proyección hacia el futuro del pueblo de Israel.

Organización

El libro está desarrollado en dos grandes partes que a su vez se dividen de la siguiente manera:

  • I: La Segunda Ley
    • 1: Discursos de introducción
      • a: Datos históricos
      • b: Primer discurso de Moisés (Deut. 1:6-4:40)
      • c: Datos históricos (4:41-49)
      • d: Segundo discurso (Caps. 5-11)
    • 2: Código deuteronómico (12-26)
    • 3: Discursos de conclusión
      • a: Fin del segundo discurso de introducción (27-28)
      • b: Tercer discurso (29-30)
  • II: Relatos referentes al fin de la vida de Moisés
    • 1: Textos acerca de la transición: Josué, el Cántico, la Ley
    • 2: Cántico de Moisés
    • 3: Bendición de la tribus
    • 4: Muerte de Moisés

Naturaleza del libro Deuteronomio

Se trata de un libro esencialmente religioso, aunque no es un tratado teológico. Su definición más simple es que consiste en un fuerte llamado a vivir con Yahvéh y a respetar el Pacto.

Es, en última instancia, una advertencia. Dios ha entregado una Ley en Sinaí y ha suscrito una Alianza, pero esa Alianza caerá frente a un socio (el pueblo) donde unos estafan o explotan a los otros. Si el Pacto cae, el apoyo divino fallará y grandes desastres se abatirán sobre Israel. Esta política de Dios no es negociable, así que la última misión de Moisés es advertir a los hebreos que cumplan el pacto cuando él ya no esté.

El Deuteronomio mantiene un estilo diferente a los otros libros de pentateuco, pues es una ley predicada. Por ello, se habla a una segunda persona con palabras de carácter homilético como escuchar, recuerda, hoy, teme al Señor.. Este estilo se encuentra también en la historia deuteronomística.

Sentido religioso

Enraizado de lleno en la historia natural de la salvación, el Deuteronomio relata los avatares del pueblo como un poderoso esfuerzo para salvar el patrimonio espiritual ahora en peligro.

El esfuerzo de Moisés no está aislado: lo mismo hacen los demás patriarcas, ciertos reyes y todos los profetas. Amós y Oseas predican también en el mismo sentido. Su lucha es la guerra contra la injusticia social y el combate para hacer cumplir el Decálogo.

Esta intención didáctica, sin embargo, no será muy aceptada en los primeros siglos de vida en Canaán. No obstante, lograrán cumplir con los designios de Yahvé (Dios) en tiempos del rey David (Siglo XI a.C.). Fue un tiempo en que dirigentes y pueblo ya vivían cumpliendo la Ley.Durante el reinado de su hijo Salomón estaban logrando lo prometido en el Pacto:

  • Unidad entre las 12 tribus. *Colaboración entre las mismas (hermandad). *Justicia y ayuda a los más débiles (representados en la viuda y el huérfano). *Prácticas económicas donde cada uno cosecha lo que siembra (no se permite la usura, ni el comercio engañoso ni la especulación -la tierra no podía venderse a perpetuidad- Lv 25:23-).

Vivir de esa manera -según esos preceptos de Yahvéh (1ª Re 8:61)- les aseguraba no solo prosperidad, sino la protección divina (1ª Re 5:4; Sal 147:14).Así, en los primeros tiempos del reinado de Salomón primaba el orden, la justicia y la alegría (1ª Re 4:20). El reino de Israel era considerado el más rico entre todos... (1ª Re 9:26).

Pero cuando las riquezas abundaban, las influencias exteriores pudieron corromper esa vida justa y recta (1ª Re 2:3; Prov 29:14). Desde la segunda mitad del reinado de Salomón se aceptaba el comercio engañoso, se 'sacaba ventaja' de las transacciones (1ª Re 9:12-14), se oprimía al hermano, y hasta se incursionaba en la compra-venta de elementos para la guerra (1ª Re 10:26; 2ª Cró. 1:14-17). Es decir: habían olvidado la antigua advertencia de "no copiar las prácticas corruptas de los países vecinos" (Deut 8:11)Dicho de otra forma: habían abandonado a Yahvé.

Por eso, solo con el enorme dolor del Exilio los hebreos comprenderán que deben apegarse a la verdad deuteronómica. La culposa negligencia respecto del Pacto causa tanto sufrimiento que solo el cumplimiento estricto garantizará la felicidad del pueblo y la perpetua protección de la deidad. Por eso la pasión en la transmisión del mensaje hacia el pueblo por parte de Moisés, porque transmitía un mensaje final, conforme a la experiencia misma que poseía mediante su larga travesía como dirigente y amplia relación con la voluntad del Dios Único Yahvé.

Véase también

Enlaces externos

Libro anterior:
Números
Deuteronomio
(Pentateuco)
Libro siguiente:
Libro de Josué
(Libros Históricos)
  1. Baxter, James. The Book of Deuteronomy and Post-modern Christianity. Wipf and Stock Publishers. pp. 88-91.
Antiguo Testamento

El Antiguo Testamento (AT) es la primera parte de la Biblia cristiana. La segunda parte de la Biblia cristiana es el Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento se compone del Pentateuco, y otras series de libros históricos, sapienciales y proféticos. En total se numeran en el Antiguo Testamento 39 libros en la versión protestante, 46 libros en la versión de la Iglesia católica y 51 libros en la de la Iglesia ortodoxa.

Los judíos dividen los libros del Tanaj en tres grupos distintos: Torá (la Ley), Neviim (los Profetas) y Ketuvim (los escritos o sapienciales).

El grupo denominado testigos de Jehová prefiere la expresión Escrituras Hebreas para referirse a esta colección de libros.

Aravá

Aravá o Arabá (en hebreo Aravá עֲרָבָה, en árabe, 'Araba عربة, "sabana, desierto") es un valle situado en Asia occidental, en la región del Medio Oriente. Discurre durante 166 km entre la costa meridional del mar Muerto y el golfo de Eilat-Aqaba, en el mar Rojo. Sirve de frontera entre el desierto del Néguev de Israel y el sur de Jordania.

En la Biblia es mencionado numerosas veces, entre otras como lugar de paso de los hebreos en su Éxodo desde Egipto hacia la Tierra Prometida (Deuteronomio 1:1). Fue, además, un territorio elegido para refugiarse, como se menciona respecto de David, quien huyó de Saúl al Aravá.

Es denominado, también, «Valle de la Sal» (2Reyes 14:7).

Arthur Golding

Arthur Golding (h. 1536 - h. 1605) fue un traductor inglés de la época isabelina.

Posiblemente nació en Londres. En 1549 estaba al servicio de Edward Seymour, primer Duque de Somerset, más tarde Lord Protector. Parece que vivió durante algún tiempo en casa de William Cecil, Lord Burghley, en The Strand, con su sobrino, el poeta y popular "candidato" a "Shakespeare", Edward de Vere, décimo séptimo Conde de Oxford.

Su obra principal es una traducción de la obra de Ovidio Las metamorfosis en pareados rimados de heptámetro yámbico. Su The Fyrst Fower Bookes of P. Ovidius Nasos worke, entitled Metamorphosis, translated oute of Latin into Englishe meter (1565), fue completado en 1567 con una traducción del poema completo. Extrañamente, era un puritano que tradujo muchas de las obras de Calvino. Estas páginas de Golding enseñaron mitología clásica a muchos isabelinos, y no hay duda de que William Shakespeare conocía bien la obra.

Golding tradujo los Comentarios de Julio César (1563, 1565, 1590), la historia de Juniano Justino (1564), los escritos teológicos de Niels Hemmingsen (1569) y David Chytraeus (1570), la Tragedie of Abrahams Sacrifice de Theodore Beza (1575), De Beneficiis de Séneca (1578), la geografía de Pomponio Mela (1585), los comentarios de Calvino sobre los Salmos (1571), sus sermones en la Gálatas y Efesios, sobre el Deuteronomio y el Libro de Job.

Su única obra original en prosa fue un Discourse sobre el terremoto de 1580, en la que vio el juicio de Dios sobre la maldad de la época

Cats

Cats es un musical compuesto por Andrew Lloyd Webber a partir de la colección de poemas El libro de los gatos habilidosos del viejo Possum de T. S. Eliot. Su trama gira en torno a la tribu de los gatos Jélicos durante la noche en que toman "la elección jelical" y deciden cuál de ellos renacerá en una nueva existencia. Entre sus famosas canciones destaca el tema "Memory", que se ha convertido en un estándar y ha sido versionado por múltiples artistas.

Dirigido por Trevor Nunn y coreografiado por Gillian Lynne, el musical debutó en 1981 en el West End y un año después llegó a Broadway, ganando numerosos premios entres los que se incluyen el Olivier y el Tony al mejor musical. La producción original londinense se representó durante veintiún años y la neoyorquina durante dieciocho, estableciendo ambas un nuevo récord. Las actrices Elaine Paige y Betty Buckley, quienes originaron el personaje de Grizabella en Londres y Broadway respectivamente, están especialmente asociadas con este musical.

Cats ocupa el cuarto puesto en la lista de espectáculos de mayor permanencia en cartel en la historia de Broadway y el sexto en la del West End. Además, se ha estrenado en numerosos países a lo largo de todo el mundo y ha sido traducido a multitud de idiomas. En 1998 fue adaptado como película directamente para vídeo.

Codificación (derecho)

El movimiento codificador moderno surgió en el mundo en el siglo XIX. Pero este movimiento tuvo algunos antecedentes, en recopilaciones o cuerpos legales lo fueron las Leyes de Manu (que datan del siglo XIII a. C.) o las reglas del Deuteronomio (contenido en la Torá judía).

Diez Mandamientos

Los Diez Mandamientos, también conocidos como el Decálogo, de las palabras griegas δέκα (diez) y λόγος (palabras), son un conjunto de principios éticos y de adoración, que juegan un papel importante en el judaísmo y el cristianismo. Incluyen instrucciones como adorar solo a Dios y guardar el día de reposo, así como también prohibiciones en contra de la idolatría, asesinato, robo, deshonestidad y adulterio. Diferentes grupos religiosos siguen distintas tradiciones en cuanto a la manera de interpretarlos y enumerarlos.

Los Diez Mandamientos aparecen dos veces en la Biblia hebrea: en los libros de Éxodo y Deuteronomio. De acuerdo a la historia narrada en el libro de Éxodo, Dios escribió estos mandatos en dos tablas de piedra, las que dio a Moisés en el Monte Sinaí; según el relato, cuando bajaba del monte, vio al pueblo que estaba adorando un becerro de oro y enfurecido las rompió. Posteriormente, pidió a Dios que perdonase al pueblo y sellase con él un «convenio» (pacto o alianza); entonces, el Señor ordenó a Moisés que tomara dos lajas de piedra y en ellas quedaron escritos los Diez Mandamientos del pacto, reconviniéndole que «no deben tolerar la desobediencia».

Filacteria

Filacteria (en hebreo: תפילין, Tefilín) es un término que proviene del griego phylakterion («protección, amuleto»),​ que pasó al latín como phylacterĭa y se refiere a unas pequeñas envolturas o cajitas de cuero donde se encuentran o guardan pasajes de las Escrituras en la religión judía. En el Judaísmo no se utiliza el nombre de "filacteria", ya que su significado original (amuleto) se considera idolatría, prohibida en esta religión.

Una de las correas se ata sobre el brazo izquierdo (o derecho, si la persona es zurda) dando siete vueltas al mismo y la otra se coloca sobre la cabeza. Según Halajá, los varones judíos a partir de los trece años deben colocárselos diariamente, con excepción de Shabat y demás festividades judías.

La tradición las relaciona con determinados pasajes del Éxodo y el Deuteronomio en la Torá en las que Dios exige a los hebreos que porten sus palabras como recuerdo de la salida de Egipto.

En las primeras representaciones de los apóstoles cristianos se colocaron en sus brazos izquierdos filacterias, al modo tradicional judío, costumbre que se fue extendiendo hasta que la cultura occidental cristiana las incorporó en la iconografía religiosa. Así, en el arte medieval, el uso del término se extendió a cualquier cinta o pequeño rollo de papel enrollado con citas, leyendas o símbolos, en especial religiosos o heráldicos como salutación, gloria, etc.​

Libro de Josué

El Libro de Josué (en hebreo, ספר יהושע‎, Sefer Yehoshúa) es el primer libro de los Nevi'im —segunda de las tres partes en que se divide el Tanaj— y sexto libro del Antiguo Testamento. Se encuentra ubicado entre el Deuteronomio (último libro del Pentateuco), que termina con la muerte de Moisés a las puertas de Canaán y el Libro de los Jueces.

El libro narra la entrada de los israelitas a la Tierra Prometida bajo el liderazgo de Josué, y de servir a Dios en la tierra.​ Toma su nombre a partir del hombre que sucedió a Moisés como líder de las tribus hebreas.

Junto con el Deuteronomio, Jueces, 1 Samuel, 2 Samuel, 1 Reyes y 2 Reyes, pertenece a una tradición de la historia y la ley judía, llamada deuteronómica, que se comenzó a escribir hacia el 550 a. C. durante el exilio babilónico.

Libros históricos

Se denomina Libros Históricos de la Biblia a una amplia colección de textos ubicada a continuación del Pentateuco y seguida por los Libros Sapienciales. Aunque los cinco primeros libros del Antiguo Testamento (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio) son, técnicamente, también libros históricos, por su importancia histórica, legal y religiosa se les ha otorgado una categoría especial: Pentateuco para los cristianos (Torá, "la Ley" del Tanaj hebreo).

Mezuzá

Mezuzá (del hebreo מְזוּזָה, «jamba de la puerta»; plural mezuzot) es un pergamino que tiene escrito dos versículos de la Torá; se encuentra albergado en una caja o receptáculo que se encuentra adherido a la jamba derecha de los pórticos de las casas y ciudades judías. Es una de las características más singulares de las moradas de los judíos.

El precepto de fijar una mezuzá en las puertas de las casas judías es uno de los más antiguos y arraigados del judaísmo, y tiene sus fuentes en el Deuteronomio.​​

Midrash

Midrash (en hebreo, מדרש‎ ("explicación"), plural midrashim) es un término hebreo que designa un método de exégesis de un texto bíblico, dirigido al estudio o investigación que facilite la comprensión de la Torá. El término midrash también puede referirse a una compilación de las enseñanzas midráshicas en forma de comentarios legales, exegéticos u homiléticos del Tanaj y del Talmud.​ Toma elementos actuales para ejemplificar de modo comprensible textos antiguos. Su etimología proviene del verbo hebreo darâs, que significa «buscar, investigar, estudiar».​

Moisés

Moisés es una figura importante para las religiones abrahámicas, donde se le venera como profeta, legislador y líder espiritual. Fue un hebreo que creció como un príncipe egipcio. En hebreo su nombre es Moshé (מֹשֶׁה).​ También llamado Moshe Rabbenu en hebreo (מֹשֶׁה רַבֵּנוּ, lit. «Moisés nuestro maestro»), es el profeta más importante en el judaísmo. También es un profeta importante en el cristianismo, el islam y el bahaísmo y otras religiones abrahámicas.

Las referencias fundamentales acerca de Moisés se hallan en las Sagradas Escrituras del monoteísmo (Torá, Antiguo Testamento, Corán). Para el judaísmo, Moisés es el hombre encomendado por Dios para liberar al pueblo hebreo de la esclavitud en Egipto y conducir el Éxodo hacia la Tierra prometida, siendo por ello el primer profeta y legislador de Israel.

Según la tradición bíblica, Moisés era descendiente de Leví, transmitió la Ley al pueblo hebreo y sentó las bases para el sacerdocio y el culto israelita. La tradición judeocristiana atribuye a Moisés la autoría de los cinco primeros libros bíblicos (Pentateuco).​ En cuanto a evidencia material extra-bíblica acerca de Moisés, los arqueólogos carecen de ella. Fuera del marco de la creencia, la falta de objetos que permitirían corroborar o incluso evaluar la validez de los textos bíblicos, genera hipótesis y conjeturas diversas.

Monte Hermón

El monte Hermón (en hebreo, הר חרמון‎ ; en árabe, جبل الشيخ ) es una montaña que se encuentra situada en la Cordillera del Antilíbano. Esta cumbre sirve como frontera entre Israel, el Líbano y Siria. La montaña se yergue hasta los 2814 msnm. La ladera noroeste de la montaña pertenece al Líbano, la oriental a Siria y las laderas sudoeste y meridional, unos 100 km², se encuentran bajo control de Israel como resultado de su victoria durante la guerra de los Seis Días en 1967. Este sector de la montaña, así como los Altos del Golán, todo ello originalmente territorio sirio, fue anexionado al Distrito Norte por Israel en 1981. En Israel es llamado «los ojos de la Nación» debido a su altitud, siendo el principal Sistema Estratégico de Alerta Temprana israelí y el pico más alto de Israel.

El monte Hermón es famoso por su impresionante belleza, que ha sido fuente de inspiración de la mayoría de los poetas árabes y hebreos. En sus laderas se encuentran restos de antiguos templos, uno de ellos probablemente dedicado a la deidad semítica Baal (dios fenicio y asirio), y varios que contienen inscripciones en griego.

Números

El Libro de los Números o simplemente Números (del griego Ἀριθμοί ; llamado en hebreo במדבר : ‘En el desierto’) es el cuarto libro del Tanaj hebreo (que desde el siglo II d. C. ―aunque con algunas diferencias― es llamado Antiguo Testamento de la Biblia). Es el cuarto libro de la Torá judía (o Pentateuco ―‘los cinco libros’― según su posterior nombre griego) y de la colección de libros históricos.

Viene precedido por el Levítico y seguido por el Deuteronomio.

Pentateuco

El Pentateuco (del griego πέντε , ‘cinco’, y τεύχος , ‘rollo’, ‘estuche’; es decir, «cinco rollos», por los estuches cilíndricos donde se guardaban enrollados los textos hebreos) es el conjunto formado por los cinco primeros libros de la Biblia, que la tradición atribuye al patriarca hebreo Moisés.

El Pentateuco es considerado canónico por todas las confesiones cristianas y forma parte de todas las Biblias.

Se corresponde con los que en la tradición hebrea forman la Torá —La Ley—, núcleo de la religión judía. Los cinco libros que lo componen son:

Génesis (Bereshit )

Éxodo (Shemot )

Levítico (Vayikrá )

Números (Bemidbar )

Deuteronomio (Devarim )Está contenido a su vez en el Tanaj, el cual es considerado sagrado por todas las religiones abrahámicas (judaísmo, cristianismo e islam). No obstante lo anterior y que es uno de sus tres textos sagrados, los musulmanes creen que el texto sufrió corrupción (tahrif) por los escribas judíos y cristianos por lo que no confían del todo en él.​ Mientras que los hebreos los nombran por la primera palabra significativa de cada uno, los cristianos han seguido tradicionalmente la nomenclatura de la versión griega de los LXX.

Talmud

El Talmud (hebreo: תַּלְמוּד , «instrucción, enseñanza») es una obra que recoge principalmente las discusiones rabínicas sobre leyes judías, tradiciones, costumbres, narraciones y dichos, parábolas, historias y leyendas. Es un inmenso código civil y religioso, elaborado en los siglos III-V por eruditos hebreos de Babilonia y Eretz Israel. ​

Existen dos conocidas versiones del Talmud: el Talmud de Jerusalén (Talmud Yerushalmi), que se redactó en la entonces recién creada provincia romana llamada Filistea,​ y el Talmud de Babilonia (Talmud Babli), que fue redactado en la región de Babilonia, en Mesopotamia. Ambas versiones fueron redactadas a lo largo de muchos siglos por generaciones de eruditos provenientes de muchas academias rabínicas establecidas desde la Antigüedad.

El valor numérico del nombre YeHOShuA (יהושע, Joshua), más cinco unidades para cada letra en el nombre, es igual a 396. Del mismo modo, la palabra MiShNaH (משנה, Ley Oral; literalmente, "repetición"), más unidad para toda la palabra, es igual a 396. Joshua, el estudiante principal de Moisés, significa el Libro de Deuteronomio, que a veces se llama Mishneh Torah, ya que repite muchas de las leyes de la Torá. El Libro de Deuteronomio continuamente exhorta a los judíos a fortalecerse en el servicio de Dios, no a aflojar sus devociones. Esta es la devoción de Joshua, el estudiante: inculcar en otros las enseñanzas de su maestro para motivarlos a servir a Dios

Para el judaísmo son importantes tanto la tradición oral como la tradición escrita. Conocidos como la Ley Escrita, la Torá y el Talmud, tienen su origen último en tradiciones orales.​ Habiendo sido compilados, redactados y escritos, conforman la tradición escrita del judaísmo, si bien varios conceptos expresados en el Talmud de un modo evidente provienen de hagadot y midrashim, es decir, relatos y narraciones propios de la tradición oral hebrea. El Talmud extiende, discute, cuestiona, explica y complementa al Tanaj, pero no puede, por definición, contradecir a la parte más importante o esencia de la misma, a la Torá.​

Tierra Prometida

La Tierra Prometida es uno de los nombres para la Tierra de Israel, es decir, la región que según la Biblia le fue prometida por Dios a Abraham y sus descendientes. La Tierra Prometida se describe como la porción situada entre la costa de Egipto hasta la orilla del Éufrates.​ La promesa fue hecha en primer lugar a Abraham,​ renovada luego a su hijo, Isaac, y al hijo de este, Jacob, nieto de Abraham:

Yahveh estaba en lo alto y dijo: « Yo soy Yahveh el Dios de Abraham, tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia. » —Génesis 28:13.​

Su alcance es retomado luego por Moisés, quien cita las palabras del Señor, durante el Éxodo:

« Volveos e id al monte del amorreo y a todas sus comarcas, en el Arabá, en el monte, en los valles, en el Neguev y junto a la costa del mar, a la tierra del cananeo y al Líbano, hasta el gran río, el río Éufrates. » —Deuteronomio 1:7.​

Según los textos del Tanaj, el pueblo de Israel es elegido por Dios para la revelación de principios fundamentales y los Diez Mandamientos contenidos en la Torá. Es con el primer patriarca del pueblo hebreo que Dios establece su Alianza o Pacto, también conocido como Convenio Abrahámico:

« Deja tu tierra natal y la casa de tu padre, y ve al país que yo te mostraré. Yo haré de ti una gran nación y te bendeciré; engrandeceré tu nombre y serás una bendición. Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré al que te maldiga, y por ti se bendecirán todos los pueblos de la tierra ». —Génesis 12:1-3.​

El libro del Éxodo contiene los siguientes términos:

Yavé dijo a Moisés: « Márchate de ese lugar tú y tu pueblo que saqué de Egipto; sube a la tierra que yo prometí con juramento a Abraham, a Isaac y a Jacob cuando les dije: Se la daré a tu descendencia. Enviaré delante de ti un ángel para que eche del país al cananeo, al amorreo, al heteo, al fereceo, al jeveo y al jebuseo. ». —Éxodo 33:1-3.​

La tierra que Dios prometió a Abraham figura en el texto bíblico:

Aquel día hizo Yavé un pacto con Abram, diciendo: « —A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el Éufrates: la tierra de los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, los heteos, los ferezeos, los refaítas, los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos. ». —Génesis 15:18-21.​

Tierra de Israel

La Tierra de Israel (en hebreo: ארץ ישראל— Eretz Yisrael) es un término histórico empleado en las tradiciones judía y cristiana para referirse a los antiguos reinos de Judá e Israel, es decir, al territorio de los israelitas. La Biblia emplea las expresiones "Tierra Prometida" y "La Tierra de Israel", proveyendo los contornos máximos,​ así como también los mínimos del territorio en cuestión.​ Los cristianos usan a menudo la denominación "Tierra Santa", expresión a su vez también empleada ocasionalmente por los hebreos.

Torá

La Torá es entonces una “piedra preciosa”, mientras que la plegaria es una “ventana”​

La Torá (en hebreo, תּוֹרָה‎ , lit., «instrucción, enseñanza, doctrina») es el texto que contiene la ley y el patrimonio identitario del pueblo judío; es llamada pentateuco en el cristianismo;​ y constituye la base y el fundamento del judaísmo.​

El término proviene de la raíz hebrea .י.ר.ה (Y.R.H.), que significa «acometer» y se halla etimológicamente ligado a las nociones de ley, enseñanza e instrucción.​

Para el judaísmo, la Torá es la Ley. Según la tradición judía, involucra la totalidad de la revelación y enseñanza divina otorgada al pueblo de Israel. Considerando la importancia de Moisés en este proceso, ambas denominaciones a veces se refieren a la Torá como la Ley de Moisés, la ley mosaica, e incluso ley escrita de Moisés: dado que en el judaísmo, la Torá comprende tanto la ley escrita como la ley oral.​ Ello no es arbitrario dado que su sentido estricto, el término Torá se refiere específicamente a los cinco primeros libros bíblicos, el Pentateuco, al que se conoce también como los cinco libros de Moisés.​ En hebreo se denominan Jamishá Jumshéy Torá (חֲמִשָּׁה חֻמְשֵׁי תּוֹרָה—"Los Cinco Quintos de la Torá"), más habitualmente se emplea la forma abreviada de esa expresión y se llaman y conocen entonces como el Jumásh (חֻמָּשׁ-"Quinto").​

En su sentido más amplio, cuando el término Torá implica todos los libros de la Biblia hebrea, los judíos suelen denominarla "Tanaj" (תַּנַ"ךְ). Se trata de un acrónimo para designar a los 24 libros de la Biblia hebrea. El mencionado acrónimo es formado por tres consonantes, T-a-N-a-J, que son a su vez las iniciales de los términos hebreos que designan las tres secciones que forman la Biblia hebrea: T de Torá (Pentateuco), N de Nevi'im (Profetas) y J de Ketuvim (Escritos).​

Los libros que forman el Pentateuco son:

Génesis — Bereshit (בְּרֵאשִׁית), "En el comienzo"

Éxodo — Shemot (שְׁמוֹת), "Nombres"

Levítico — Vayikrá (וַיִּקְרָא), "Y llamó"

Números — Bemidbar (בְּמִדְבַּר), "En el desierto"

Deuteronomio — Devarim (דְּבָרִים), "Palabras"/"Cosas"/"Leyes".​Tanto la Torá como el Tanaj constituyen aquello que los cristianos denominan "Antiguo Testamento".​

Por último, los judíos utilizan la palabra Torá para referirse también a la Mishná, la ley oral, desarrollada durante siglos y compilada en el siglo II por Yehudah Hanasí.

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